Navidad

Publicado en Historia o parahistoria el 29 de Diciembre, 2006, 9:34 por themackintoshman

En éstas fechas, tan entrañables, quiero pararme un poco, sobre los orígenes de las mismas, éste post, me servirá de introducción al próximo, que ya veréis cual es.

El nacimiento de Jesús (cuadro de Fra Filippo Lippi)
El nacimiento de Jesús (cuadro de Fra Filippo Lippi)

La Navidad (latín: nativitas, "nacimiento" )? es una de las fiestas cristianas más importantes, junto con la Pascua y Pentecostés, pues celebra el nacimiento de Jesucristo. Se inicia con la Natividad o Día de Navidad, el cual es celebrado el 25 de diciembre por la Iglesia Católica y la Iglesia Protestante y el 7 de enero en la Iglesia Ortodoxa, ya que no aceptó el calendario gregoriano, que reformó el calendario juliano de la época romana.

Los angloparlantes utilizan el término Christmas, cuyo significado es ‘misa (mass) de Cristo’. En algunas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta se denomina Weihnacht, que significa ‘noche de bendición’. Las fiestas de la Navidad se proponen, como su nombre indica, celebrar la natividad (o sea, el nacimiento) de Jesús de Nazaret en este mundo.

El 25 de diciembre

Retablo ayacuchano: Navidad
Retablo ayacuchano: Navidad

San Lucas dice que “había pastores que vivían en el campo y por la noche se turnaban para cuidar el rebaño”. En Belén el frío es intenso a la intemperie durante el mes de diciembre, llueve intensamente en esos días (aunque la zona es y era bastante desértica). Así que los pastores probablemente no podrían mirar a las estrellas. Recién en la primavera se dan las condiciones que relata el autor del Evangelio de san Lucas, además es más tradicional las caminatas de los peregrinos en primavera y lo más lógico que la Sagrada Familia se haya trasladado a Belén en abril o mayo.

Según estudios de científicos y eruditos exégetas el nacimiento de Jesús fue entre el 15 de abril y el 20 de mayo.

Probablemente el arrianismo sea el causante de que se haya cambiado la fecha de nacimiento de Cristo. Arrio era un obispo culto, intempestivo y muy elocuente. Persuasivo con las masas que en sus comentarios atraían a muchos del pueblo incluso a otros Obispos. ¿Qué enseñaba Arrio? Que Jesús no era Dios. Si un ser excepcional que Dios lo había creado para salvar la humanidad y al prestarse a morir como si nada, Dios lo premió diciendo que era su hijo y que se lo había ganado gracias a esa misión.

El arrianismo no aceptaba la divinidad de Cristo y fue grandemente aceptada esta teoría que logró que casi todo el mundo cristiano de la época se volcase al arrianismo. Esto alarmó al Papa, quien llamó a un concilio en Nicea, frente a las costas de Constantinopla (hoy Estambul). Los encarnizados debates llevaron al pueblo a rivalizarse en las calles discutiendo si Cristo era o no Dios.

Pero todo se diluyó por la fuerte oposición de san Atanasio, obispo de Alejandría. Bajo su mano se realizó el famoso Credo de Nicea. Los más de 300 obispos condenaron el arrianismo y los clérigos arrios debieron abandonar sus deberes. Esto llevó a que Arrio y sus seguidores se trasladaran a otros lugares; pero aun treinta años más tarde el arrianismo seguía fuerte aunque su creador había muerto.

Para terminar definitivamente con esta controversia, el papa Julio I, empezó a difundir la idea sobre el nacimiento del Niño Dios y tomó la fiesta pagana romana Hagia Fota (Sol invencible) del 25 de diciembre como fecha de nacimiento de Jesús. El sol en esos días de invierno, en Roma hace un poco más largo que el día del solsticio, día más corto y vence a las oscuridad que quería imponerse. Vernáculo pero efectivo, al pueblo de aquella época le gustaba esa celebración.


Desde el día 21 de diciembre los pobladores iluminaban sus árboles, gesto que consistía en colocar velas o antorchas en sus ramas.

Durante muchos siglos, la Navidad ha sido una fiesta de carácter esencialmente religioso en la que se reunían familiares y amigos para celebrar conjuntamente el nacimiento de Cristo. En tiempos más recientes, esta fiesta ha adquirido un carácter comercial, en el que la mayoría de las familias se reúnen en torno a un árbol junto al cual se encuentran los regalos.

En realidad, la costumbre de los regalos tiene su origen en la reflexión sobre el hecho de que, en la Navidad cristiana, es Dios Padre quien les hace a los hombres el regalo más grande enviándoles a su Hijo.

Este carácter comercial ha convertido la Navidad de forma creciente en una fiesta popular en la mayoría de los países del mundo, independientemente de las creencias religiosas en cada uno de ellos.

Navidad en otras fechas

A diferencia de la gran mayoría de las religiones cristianas, igualmente existen otras religiones cristianas que celebran la navidad en otra fecha. así:

La Iglesia ortodoxa copta celebra La navidad el 7 de enero.

Orígenes de la Navidad como una Fiesta Pagana

Los orígenes de la Navidad se ubican en el amanecer de la Humanidad; la festividad se celebra durante los días que siguen al solsticio del invierno (desde el 21 de diciembre), que han tenido siempre una significación particular en la adoración de los dioses del sol. Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que el dios se hacía más viejo. En otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, sólo para volver a otro ciclo.

En Irán se celebra, desde hace cuatro mil años, y coincidiendo con el solsticio invernal, Yalda, el Natalicio del Dios solar Mithra, el Señor de la Luz, la antigua divinidad meda-persa).

Según la mitología céltica, el dios del sol había sido crucificado tres días después del solsticio de invierno (21 + 3 = 24 de diciembre), pero resucitó de entre los muertos. Se dice que éste era el origen de la cruz céltica (simboliza el dios del sol en la cruz), mil años anterior al cristianismo. En el contexto del cristianismo, la Navidad fue formada en la edad del imperio romano. Los romanos honraban a Saturno, el antiguo dios de la agricultura, cada año que comenzaba el 17 de diciembre. En un festival llamado Saturnalia, se glorificaban más allá de los días en que el dios Saturno gobernó.

Este festival duraba cerca de siete días e incluía el solsticio de invierno, que por el calendario juliano caía el 25 de diciembre. Por la celebración de Saturnalia los romanos posponían todos los negocios y guerras, había intercambio de regalos, y liberaban temporalmente a sus esclavos. Tales tradiciones se asemejan a las actuales tradiciones de Navidad y se utilizan para establecer un acoplamiento entre los dos días de fiesta. Éstos y otras festividades del invierno continuaron hasta el primero de enero, el festival de las Calendas, cuando los romanos marcaron el día de la Luna Nueva y el primer día del mes y el principio del año religioso. Como comenta Isaac Asimov en su guía a la Biblia: “Podría ensamblar el cristianismo sin sobrepasar su felicidad de Saturnalia. Era solamente necesario que ellos justamente saluden el nacimiento del hijo en vez que el del Sol”.

Según la enciclopedia católica la navidad no está incluida en la lista de festividades cristianas de Ireneo ni en la lista de Tertuliano acerca del mismo tema, las cuales son las listas más antiguas que se conocen. La evidencia más temprana de la celebración se encuentra en Alejandría, cerca del año 200 de nuestra era, cuando Clemente de Alejandría indica que ciertos teólogos egipcios “muy curiosos” asignan no sólo el año sino también el día real del nacimiento de Cristo como 25 pachon (20 de mayo) en el vigésimo octavo año de Augusto. Para la época del concilio de Nicea en 325, la iglesia alejandrina ya había fijado el Díes nativitatis et epifaníae.

El banquete de diciembre alcanzó Egipto en el siglo quinto. En Jerusalén, el cuarto peregrino Egeria del siglo de Burdeos atestiguó el banquete de la presentación, cuarenta días después del 6 de enero, que debe haber sido la fecha de nacimiento.

En Antioquía, probablemente en 386, Juan Crisóstomo impulsó a la comunidad a unir la celebración del nacimiento de Cristo con el del 25 de diciembre, aunque parte de la comunidad ya guardaba ese día por lo menos desde diez años antes.

En el imperio romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertir al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha.

Algunos eruditos mantienen que el 25 de diciembre fue adoptado solamente en el siglo cuarto como día de fiesta cristiano después de que el emperador romano Constantino convertido al cristianismo para animar un festival religioso común para los cristianos y los paganos. La lectura atenta de expedientes históricos indica que la primera mención de tal banquete en Constantinopla no sucedió sino hasta el 379, bajo Gregorio Nazianzus. En Roma, puede ser confirmado solamente cuando se menciona un documento aproximadamente del año 350, pero sin ninguna mención de la sanción por el emperador Constantino.

Otro culto extremadamente popular es el de origen persa, en esos días era el de Mitra. Las semejanzas entre Jesús y Mitra son muchas. Su nacimiento fue atestiguado por pastores y magos. Era conocido por curar a los enfermos, expulsar demonios y resucitar muertos. Fue asesinado, pero luego resucitó. Más tarde subió al cielo en el equinoccio del resorte después de una comida con sus 12 discípulos (que representan los signos del zodíaco), comiendo el mizd, un pedazo de pan marcado con una cruz (un símbolo casi universal del sol). El culto mitraico enarboló alrededor del anuncio del año 300 cuando se convirtió en la religión oficial del imperio.

En aquella época, en cada ciudad, en cada avanzada de militares desde Siria hasta la frontera escocesa, podía verse un mitraeum, y sacerdotes que oficiaban el culto. Esto no debe sugerir que el culto de Mitra era el único factor en este sincretismo, muchos dioses paganos tenían aspectos similares de la mitología (por ejemplo la madre virgen, la resurrección, etc.).

Los primeros cristianos celebraban principalmente la Epifanía, cuando los Reyes Magos visitaron al bebé Jesús. (Esto todavía se celebra en Argentina, Armenia y España).

Los historiadores no están seguros de la fecha en que los cristianos comenzaron a celebrar el nacimiento de Cristo. Ocasionalmente fue prohibido por las iglesias protestantes hasta luego del s. XIX debido a su relación con el catolicismo. Algunas tradiciones de la Navidad, particularmente las de Escandinavia, tienen su origen en la celebración germánica de Yule. Allí la Navidad todavía se conoce como Yule (o julio).