Símbolos paganos en el cristianismo VII

Publicado en Misterio y esoterismo - pero con un poco de cabeza,please- el 29 de Diciembre, 2006, 15:22 por themackintoshman

Proceso de transformación de ídolo pagano en imagen católica:
Como he avanzado, resultaba que, en verdad, existían coincidencias doctrinales entre las creencias paganas y las cristianas. Estas coincidencias no eran totales, como te habrás podido imaginar. Así encontramos ciertos paralelismos, entre Cristo, María y Jehová, y ciertos dioses y diosas de la mitología griega, babilónica y egipcias principalmente, todas ellas adoptadas por una religión clásica que era la que dominaba el ámbito religioso del Imperio.

Comenzaré a analizar estas semejanzas y su proceso de aceptación en una naciente religión, la católica, que tal y como ahora ocurre, tiene en el ecumenismo su vía hacia un futuro en franca expansión.

El Culto a los Santos:

En las epístolas de Pablo, Pedro o Judas, aparecen en numerosas ocasiones, referencias a los santos como personas que se han entregado a Dios. Siempre son personas vivas, no tienen otro requisito ni mérito que el haber aceptado el mensaje de Salvación, es decir, simples cristianos. La palabra "Santo" es, pues sinónimo de apartado del mundo para Dios. No significa esto que sea un ermitaño, sino que ha renunciado a los deseos de la carne para servir en espíritu al Señor. Esto lo hace cualquier cristiano, no de nombre, sino de verdad, aquel que cumple verdaderamente el Evangelio de Cristo. "A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y a todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro" (I' de Corintios 1.2).

Entonces, ¿por qué la "Iglesia Católica" y otras religiones nombran "Santos" a personas que han muerto y que según los dirigentes han hecho méritos que les distinguen de los demás fieles?, ¿por qué son objeto de culto y tienen un papel de intermediación entre Dios y los hombres, tal y como ya vimos que se le atribuye también a Maria?

De nuevo tenernos que remontarnos a las religiones paganas es en Babilonia donde los hombres adoraban a casi cinco mil dioses y diosas. Estos no siempre habían sido divinos, sino que hubo una época en que fueron personas, héroes vivientes en la tierra, y después de su muerte se les reconoce, por sus méritos, como objeto de culto. De hecho, cada día estaba dedicado a un dios particular que les protegía, de la misma forma que en la actualidad existe un santoral cristianizado, por ejemplo, 22 de noviembre es el día de "Santa Cecilia" patrona de la música, etc.
Las poblaciones, los gremios o distintos trabajos, todo tiene su "Santo Patrónía" que les protege y a el se implora en caso de necesidad. Es muy extendida, también, la costumbre de poner a los recién nacidos el nombre del "Santo/a" a quien se le pide que proteja a esa criatura.

La religión romana es una religión politeísta; existen infinidad de dioses o numina, ya que todo acto de la vida humana y cualquier proceso natural está presidido y viene provocado por la voluntad de un numen. Los dioses, por tanto, se distinguen por su actividad; unos tienen nombre y otros no lo tienen. Es una religión fundamentada en el temor que inspiran las fuerzas que los dioses representan. El romano intenta conseguir la pax deorum, es decir, tener contentos a los dioses y mantenerlos siempre propicios. Para ello se realizan unos ceremoniales muy rigurosos y cercanos a la magia. El hombre religioso posee la virtud de la pietas o cumplimiento de todo lo que se debe a los dioses.

La religión romana y el contacto de los hombres con los dioses es eminentemente práctico; da la impresión de que cada acto de culto es un contrato por el cual el hombre se compromete a realizar determinados actos a los dioses, si éstos, a su vez, cumplen lo que se les pide. En cada domus hay un altar doméstico en que se rinde culto a los dioses familiares. Estos dioses son los siguientes:

  1. Los lares. Son los dioses tutelares de la casa y de los lugares habitados. Hay diversos tipos de lares, pero el que a nosotros nos interesa es el lar familiaris. El lar familiar preside la vida de la familia, vela por la prosperidad y salud de sus miembros, sus salidas y entradas de la casa. Los lares reciben culto en el lararium, una capillita situada en el atrio de la casa. Periódicamente se les ofrecen sacrificios incruentos (miel, pasteles, vino, incienso), especialmente en los cumpleaños de los miembros de la familia.
  2. Los penates. Son los dioses de la intimidad y de la despensa. Protegen la comida y la bebida. Sus imágenes suelen conservarse en el tablinum o junto a la despensa o el hogar. A ellos se ofrecen la primicias de las comidas. Se identifican con la casa; son miembros de la familia y participan de todos los acontecimientos; emigran con la familia si ésta cambia de casa. Garantizan el derecho y los deberes de hospitalidad.
  3. El genius. El genio es el dios tutelar de cada persona a lo largo de su vida. Suscita los deseos en las personas y hay que aplacarlo cuando se le contraría. El genio determina el carácter de la persona cuando nace. Las mujeres, sin embargo, no tienen genius, sino que están protegidas por Iuno, como veremos. El genius más importante de la familia es el del pater; cuando éste estaba a punto de morir, su heredero debía recoger en su boca el último aliento del moribundo; de esta manera le traspasaba su genio.
  4. Vesta. Es la divinidad del fuego, del hogar. No tiene imágenes porque el fuego es su imagen. El culto de Vesta fue extendido, además, como un importantísimo culto del Estado.
  5. El culto a los muertos. Al morir, el genio de cada persona se convierte en man. Los manes son, por tanto, las almas de los difuntos de la familia que, aun después de muertos, siguen perteneciendo a ésta y se les rinde culto como si fueran dioses. Si se descuida su culto, los manes se convierten en lemures o espíritus malvados que traen desgracias a la familia; el pater debía, en este caso, realizar ritos de expiación y purificación. Por supuesto, existen también fantasmas, las laruae (esqueletos), unos seres terriblemente malvados que vuelven locas a las personas.
  6. Dioses menores. Son espíritus protectores o diosecillos buenos que protegen la casa: la puerta, la economía, las arcas, los armarios, etc.
  7. Dioses en torno a las personas. Desde que nace hasta que muere, la vida del hombre está protegida en todos sus actos por una legión de dioses (más de doscientos). Igualmente las tareas agrícolas cuentan con la protección de sus dioses particulares.

El catecismo de la religión católica anima a los fieles a orar e imitar a quienes, debido a sus buenas obras, han sido declarados santos por la jerarquía eclesiástica '"...los testigos que nos han precedido en el reino, especialmente los que la Iglesia reconoce como "santos", participan en la tradición viva de la oración, por el testimonio de sus vidas... Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra... podernos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero..." (pag. 732). Es esta la postura oficial de la "Iglesia .

Por supuesto, la Biblia, no está de acuerdo con esta práctica: "No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practique adivinaciones, ni agorero, ni sortilegio, ni hechicero, ni fraguador de encantamientos, ni quien pregunte a pitonisos, ni magos, ni quien pregunte a los muertos porque es abominación a Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios las echó de delante de ti" (Deuteronomio 18.10-12). De hecho, comunicarse con personas que han muerto no es más que una forma de espiritismo: "Y si os dijeren. Preguntad a las pitonisas y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo á su Dios? ¿Apelará por los vivos a los muertos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido" (Isaías 8.19-20).

Como puedes comprobar es una práctica aborrecible a Dios.

Atributos Físicos del Diablo y la Festividad de los Enamorados:

Siendo Satanás un ángel desviado, es espíritu, carente de cuerpo humano.

Aunque no se suele representar en pinturas ni esculturas, sin embargo, se nos ha formado una imagen en nuestra mente de un ser físico, horrible, medio hombre medio animal, vestido de rojo, que representa el fuego eterno y con un tridente, que utiliza para martirizar a los pecadores.

Esta figura de nuevo tenemos que irnos a la mitología clásica para encontrar su antecedente en el "dios Pan" Ititálico - Cernunnos, llamado así en Grecia y Ruina respectivamente. Este dios tenía el cuerpo velludo, patas de cabra y en su cabeza una cornamenta de macho cabrio. Como verás existen bastantes similitudes con la imagen que se nos ha impreso de Satanás.

El 15 de febrero, empezaban las fiestas en honor de Pan, dios de la potencia generadora de la naturaleza, símbolo del hambre sexual irreprimible e insaciable, así como de la dimensión instintiva de los seres humanos, (la actual fiesta de los enamorados se festeja el 14 de Febrero). A Pan se lo conoce también como Lupercus, de ahí el nombre de estas famosas celebraciones: las Lupercales que, al parecer, eran la reelaboración de una fiesta más antigua aun.

Según la tradición Pan violaba en los bosques a quienes osaban atravesarlos, sin ningún reparo en la jerarquía, edad o sexo: de ahí proviene la palabra "pánico" pues eso era lo que provocaba. Se lo representaba como un ser mitad humano y mitad cabra y de esta representación –más el tridente de Neptuno- se derivó luego la imagen cristiana del diablo.

En la mitología indígena de los Andes se teme a un ser de características algo similares, que con un miembro descomunal viola a las mujeres que cruzan los páramos.

Como se supondrá, los rituales estaban llenos de furor sexual, que presagiaba la relativa cercanía de la primavera, en donde todo era fecundación y floración, pero no hay que perder de vista que el carácter de esta celebración también era sagrado: febrero viene del latín februarius, y este a su vez de februus, es decir "purificatorio".

Las Lupercales eran por tanto –al igual que la Candelaria- fiestas de purificación. Para el efecto, los sacerdotes se cubrían con pieles de cabras y con el pelo de las mismas se confeccionaban sendos "látigos" con los que dos niños –imitando a Rómulo y Remo- azotaban a las personas que encontraban a lo largo del Palatino a fin de "impregnarlas" de la potencia fecundadora de las cabras y, al mismo tiempo, purificar sus cuerpos para que pudieran concebir hijos sanos y fuertes.

Uno de los ritos más esperados consistía en introducir en una caja ciertas prendas con el nombre de las adolescentes y hacer que a su turno los muchachos metieran la mano en el cajón y sacaran la prenda de la que, de ahí en adelante sería su compañera de diversión a lo largo del año. Lupercus era pues el propiciador de la unión sexual y del ardor inagotable que, traducido a los signos siempre más pobres de nuestra época, vendría a ser "el patrón de los enamorados".

Las celebraciones alegres y desenfrenadas -en las que la risa estentórea era la norma- eran vividas con gran intensidad por paganos y cristianos por igual hasta que con el pasar de los años, los Padres de la Iglesia empezaron a poner reparos a que los jóvenes convertidos continuaran participando en ellas. La cuerda se rompió en el año 270 DC
cuando el emperador romano Claudio II ordenó mediante un edicto que el matrimonio quedaba prohibido a partir de esa fecha. La noticia causó conmoción y rechazo, pero el emperador tenía sus "razones": los casados, en especial los recién casados, se negaban a ir a la guerra, en tanto el imperio en decadencia necesitaba soldados para defender sus cada vez más débiles fronteras.

Fue entonces cuando el obispo Valentín tomó el toro por los cuernos y decidió oponerse. Su forma de resistencia era casar de manera clandestina a cuantos quisieran contraer matrimonio. La "insurrección" de Valentín pronto fue descubierta y, ante la imposibilidad de reducirlo a la obediencia, el emperador ordenó que lo apalearan, apedrearan y finalmente decapitaran, a fin de que el castigo fuera lo suficientemente aleccionador para todos los que planeaban casarse en secreto.

El mártir católico tuvo que esperar un poco más de 200 años antes de que el Papa Gelasio lo proclamara "Patrón de los Enamorados", para, de alguna manera, contrarrestar la fascinación que tenían las lupercales entre los adolescentes cristianos. Para no romper del todo con el rito original, ordenó que las muchachas y muchachos introdujeran la mano en una caja a fin de sacar el nombre de alguien, solo que ese "alguien" debía ser un santo o santa cuyas virtudes debía imitar a lo largo del año.

Fue así como con el paso de los años se cristianizó la festividad en honor del dios Pan.


El Monacato. Su origen Pagano y el Celibato:

La ascesis, entendida como, puríficación progresiva y esfuerzo conatanto para conseguír un ideal moral y complacer a Dios, es un fenómeno común a todas las religiones y típico dé ciértas escuelas filosoficas. En algunas de éstas, como en él induísmoen, en el budísmo, en el neoplatonismo, el ascetismo,sea interior o exterior,
San Antonio (251-356.) Nació en Quenam, al sur de Menfis, (antigua Capital Imperial Egipcia), en el año 251.
Es el fundador de la vida monástica. Tras la muerte de sus padres vendió sus bienes y renunció al mundo, el dinero lo distribuyo entre los pobres y comenzó a practicar la vida ascética no lejos de su casa.
Formó la primera agrupación de hombres que habían decidido renunciar al mundo y seguir a Cristo en la soledad.
Con Antonio se inició lo que se podría llamar la "Edad de Oro" de la vida eremítica, que va desde el año 330 al 440. Es la época de los llamados "Padres del Desierto".

San Antonio, de origen egipcio, recoge la antigua tradición del monacato egipcio, cuyo origen se remonta a 3.000 años antes. Por lo que el monacato de la Religión Egipcia pasa a ser un monacato Catolico, gracias a San Antonio.

LA FIGURA DE LA VIRGEN MARÍA:

María, la madre de nuestro Señor, tiene una gran importancia dentro de la simbología católica.
Ella es conocida por múltiples acepciones, fruto de las distintas funciones que para los católicos tiene.

Vamos a analizar alguna de ellas y su paralelismo con las figuras paganas de la antigüedad.

Reina del Cielo:

Como de todos es sabido, uno de los innumerables títulos que la iglesia católica le concede a María, es el de Reina del Cielo.
¿Cómo se le concede este título?. María, según reza uno de los principales Dogmas de Fe del catolicismo, fue ascendida a los cielos y una vez allí, por la importancia de su misión, es decir, la de ser la escogida para engendrar al Salvador, se le otorgo el titulo de "Reina del Cielo".

Todo lo anterior no tiene una base bíblica y es de reciente instauración (desde 1950). Por lo tanto, es la propia tradición popular, sin tener en cuenta la Palabra de Dios, la que otorga ese premio y una vez en el cielo, la posibilidad de co-reinar con nuestro Señor Jesucristo.

Como solamente se ha tomado en cuenta la tradición y no la Palabra, debemos comprobar lo que ésta nos dice sobre la "Reina del Cielo".
Es en el libro de Jeremías, en concreto en el Cap. 7, Vers. 17-19, donde encontramos este título. "¿No ves lo que estos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? Los hijos cogen la leña, y los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a la reina del cielo y para hacer ofrendas a dioses ajenos, por provocarme a ira. ¿Me provocarán ellos a ira, dice Jehová, y no más bien obran ellos mismos para confusión de sus rostros?". Pues bien, esta "Reina del Cielo" viene referida a la diosa Astoret o Astarte, que era venerada por el pueblo Fenicio (cananeos y sidonios). Como vemos el mismo pueblo judío cae en sus ritos y cultos, apartándose del Dios verdadero. También le ocurre lo mismo a Salomón, el más sabio entre los hombres, pero que en su ancianidad cae en el culto a los ídolos. "Porque Salomón siguió a Astarté, diosa de los Sidonios, y a Milcom, abominación de los Annrnonitas" (1 `j Reyes 11.5).

¿Quien es esta diosa?, ¿de donde procede?, ¿cuál era su doctrina?:
Para responder a estas preguntas nos tenemos que adentrar un poco en la cultura fenicia, las tradiciones religiosas fenicias estaban influenciadas en gran manera por la cultura babilónica, que en su expansión influencio en los pueblos invadidos. Asi entonces, debemos remontarnos a esta cultura, una de las más antiguas de la humanidad.

Su origen, según el Génesis 10.8-10, parte de Nimrod, un luchador rebelde a Jehová. Es aquí donde comienza el mito: Nimrod fue asesinado y para cumplir su venganza, su esposa, Semiramis, engendró de forma sobrenatural un hijo, que según la tradición, era la resurrección de Nimrod, el cual se llamó Tammuz. Pero existe un aspecto todavía más importante y es que una vez que Senniramis dio a luz a su hijo, ella continuo siendo virgen. Con el transcurso del tiempo, Semíramnis se convirtió en Diosa y recibió el título de "Reina del Cielo".

En Fenicia continúa este mito, pues el padre, conocido por el "Dios Sol", es Baal e incluso en su mitología aparece el hijo, llamado Baal-Tanlmuz. En las Escrituras aparecen continuas referencias al culto a los baales, como desviación del camino mostrado por Dios a Israel, centrado en el cumplimiento de la Ley (mandamientos).

Pero la influencia babilónica no sólo se centró en Fenicia, sino que también tuvo su importancia en otra de las grandes culturas de la antigüedad como es la egipcia; El mito de la virgen, madre del vengador, es decir, del "Justo", pues vino a hacer justicia contra el maligno, recae en Isis.
Su mito es parecido; Osiris, (Ra), su esposo, es asesinado por "Tifón, dios maligno. Ella encuentra su cuerpo, pero Tifón lo dispersa por todo Egipto. Para cumplir su venganza, engendra un hijo, Horus, de forma sobrenatural, pues su padre es Ra, el "Dios Sol". Horus es la reencarnación de Osiris, (Ra), y su destino es hacer justicia, matando al maligno.

Como podemos ver, su doctrina es muy similar, por no decir idéntica a la babilónica y es su mito el que va a permanecer e influir con más fuerza en la cultura romana, no como deidad absorbida, sino como culto independiente y enraizado en la sociedad clásica.
Así en el año 80 A.C. se funda, en la colina Vaticana, justo en el lugar donde se ubicará la basílica de San Pedro, el templo de Isis.

Sus creencias encajaron en la sociedad clásica y junto con la griega Artemisa y la romana Diana (diosa luna), con un ámbito doctrinal parecido, fueron adoradas por multitud de fieles. Hay que resaltar que fue su culto, por Justiniano en el año 535 D.C., el último abolido de la religión pagana.

En la faceta de "Reina del Cielo" se la representaba posada en una luna creciente con las estrellas, en forma de corona, sobre su cabeza. Esta es una de las formas habituales de representar a la "Virgen María" como "Reina del Cielo".


Maria, Madre de Dios:

A María no se le puede negar, bajo ningún concepto, que fue la madre de Nuestro Señor Jesucristo y por lo tanto del Verbo hecho hombre. Esta aseveración no justifica el que se quiera endiosar a María, ofreciéndole el mismo tratamiento que al propio Padre, Dios.
La misión de María es la más importante que se le puede ofrecer a un ser humano, puesto que dar la posibilidad de engendrar a Dios hecho hombre, es para un creyente, la máxima bendición posible en este mundo. Pero su misión quedó ahí, pues en ninguna parte de las escrituras María ejerce un papel determinante o influyente en nuestro Señor.

¿Entonces, por qué la asimilamos a Dios", ¿merece nuestra adoración?
Es una respuesta que debes meditar, eso si, basándote en las Escrituras, puesto que si lo haces basándote en la tradición católica, encontraras, de nuevo, similitudes con las doctrinas paganas.

Así, como ya hemos visto en el esbozo doctrinal que he incluido, las diosas Semiramis - Astarté - Isis... tienen en común que son las madres de un hijo, engendrado de forma sobrenatural (Tammuz - Baal-Tamunuz - Horus...), permaneciendo vírgenes después de su alumbramiento.
Estas doctrinas influyeron en Grecia y Roma adoptando sus creencias y pasando a denominarse Afrodita - Venus y sus hijos Eros - Cupido. Pero, sobre todo, era el culto a Isis el que tenía una importante atracción para la cultura religiosa romana, que la representaba con su hijo Horus en su regazo.

En alguna de las imágenes de la Iglesia Católica de Maria, se tocan un pecho, que simboliza la fertilidad, al igual que las imágenes de Isis, que era conocida, en uno de sus múltiples nombres, como diosa de la fertilidad.

En esta última acepción es conocida con el nombre de Asera, diosa cananea de la fertilidad. Aparece representada junto a un árbol, como sucede con las numerosas apariciones de la "Virgen".

El culto a esta diosa estaba tan extendido que el mismo pueblo de Israel cae en esta idolatría: "Jehová sacudirá a Israel al modo que la caña se agita en las aguas; y él arrancará a Israel de esta buena tierra que había dado a sus padres, y los esparcirá más allá del Eufrates, por cuanto han hecho sus imágenes de Asera, enojando a Jehová" (la de Reyes 14.15)

En el proceso de cristianización de la sociedad romana, existen numerosas crónicas que nos hablan de cómo el pueblo romano, ya cristianizado, no abandonaba el culto a la "Madre de Dios", Isis, y lejos de quebrar sus imágenes lo que hacia era cambiarles simplemente de nombre.

Esta idolatría tenía otra coincidencia importante con la sociedad católica actual y es el vestir a las imágenes, en la antigua Egipto, las imágenes de la diosa Isis eran vestidas con lujosas vestiduras y ostentosas joyas. Incluso había personas dedicadas en exclusividad a estos menesteres. No tienes nada más que acercarte a cualquier iglesia católica de tu localidad y ver a cualquier "Virgen", cómo está vestida y enjoyada, e incluso perduran las llamadas "camareras" que son las encargadas de vestir a las imágenes.

Retornando al tema de la fertilidad tengo que hablar de Efeso; en esta ciudad existía el mayor templo de la antigüedad, el dedicado a Arteinísa - Diana, una de las siete maravillas del mundo antiguo. Artemisa tenía en esta ciudad el centro de su adoración. En esta diosa confluyen también las mismas bases doctrinales que hemos visto con Astarté, "Reina del Cielo".

En Hechos 19.23-40 se relata la visita de Pablo a Efeso, y el alboroto que se formó cuando oyeron a Pablo predicar el Evangelio de Cristo, puesto que hablaba de un solo Dios y prohibía las imágenes, tal y como la propia ley de Dios nos manda. En éste punto, los artesanos, que hacían imágenes de la diosa Artemisa, se enfrentaron a Pablo y sus seguidores, para evitar que se fuera al traste su negocio y su cultura, dando vivas a la diosa.
Esto aclara bastante el sentimiento que la sociedad pagana tenía a sus dioses, pero en particular a la "Reina del Cielo - Madre de Dios".

Paradójicamente, fue en Efeso, en el año 43 1 D.C., cuando se celebró un concilio en el que se instituyó, como dogma de Fe, el papel de María como "Madre de Dios". El título que se le establece es el de "theotokos , que precisamente es el que disfrutaba la diosa Artemisa e lsis, pero con la diferencia de que eran la "madre de los dioses". Aquí, se cristianiza el término asimilando doctrinalmente las figuras.
Otra coincidencia, que viene al caso, es que la tradición católica sitúa los últimos años de vida de Maria en Efeso.

Pero no todo fue un camino de rosas para la asimilación. Existieron voces contrarias, corno la del condenado Nestorio, Patriarca de Constantinopla, que en el concilio de Efeso dijo. "si vosotros llamáis a María, Madre de Dios, hacéis de ella una diosa", Clemente de Alejandría, en el 200 D.C. dice "toda imagen o estatua debe llamarse ídolo porque no es otra cosa que materia vil y profana, y por eso Dios, para quitar de raíz la idolatría, ha prohibido en su culto cualquier imagen o semejanza de las cosas que están en el cielo o en la tierra, prohibiendo igualmente su fabricación; y es por esto que nosotros los cristianos no tenemos ninguna de aquellas representaciones materiales", San Cipriano "¿Para que postrarse delante de las imágenes?. Eleva tus ojos al cielo y tu corazón, allí es donde debes buscar a Dios".

Son varios ejemplos de los llamados "Padres de la Iglesia" que prohíben el uso de dichos medios para acercarnos a Dios.

María, como mediadora:

En el catecismo de la religión católica se le otorgan a María los títulos de "abogada, auxiliadora, socorro y mediadora". Es por ello que a los fieles se les enseña a rezar fervientemente a la "Virgen" dándoles la seguridad de que ella llevará sus oraciones ante el Padre.
Por supuesto, en la Palabra de Dios nunca se le atribuye a María ese papel que es ocupado, en exclusividad, por Jesucristo, quien con su muerte y resurrección se convierte en el único mediador entre los hombres y Dios, "Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (la Timoteo 2.5).

¿De dónde surge pues, la tradición de María como intercesora nuestra?.

Uno de los pasajes más conocidos del nuevo testamento es el llamado de "las bodas de Cana" que encontrarnos en el Evangelio de Juan, capítulo 2. María se da cuenta de que los novios no han previsto la cantidad suficiente de vino para sus invitados y pide a su Hijo que solucione el problema, pero El le contesta que no ha llegado todavía su tiempo. María acepta la voluntad de su lijo y ya no actúa más, es más, le dice a los criados que están sirviendo las mesas que hagan lo que El, su Hijo, ordene, y no le pidan nada a ella, puesto que ella no tiene poder para mediar ante Dios Padre corno hemos leído antes. La religión católica se basa en este pasaje para asegurar que María intercede ante el Hijo, sin reparar en que esto ocurre cuando Cristo estaba en la tierra, al igual que Maria y los apóstoles. Sin embargo, una vez que Cristo cumple su misión, muriendo y resucitando, para perdón de nuestros pecados, permanece junto al Padre y como único mediador entre los hombres y el Padre.

Entonces, debe existir otra base para darle esta función a María y de nuevo, nos tenernos que ir a la tradición pagana.

Fue en Babilonia, cuna de las religiones paganas, donde se veneraba a la diosa Semiramis, la cual era invocada por los fieles en una actitud mediadora ante su esposo muerto, Nimrod, que era considerado el Dios supremo. El titulo que ostentaba esta diosa era el de "Mylitta", es decir, mediadora.


Jesucristo en la Iglesia Católica

Las Imágenes de Jesucristo.

Tal y como he explicado con anterioridad, en igual manera que cambian la Palabra de Dios adjudicándole a María atribuciones de diosas paganas, también hacen lo mismo con el propio Jesucristo.

Como hemos observado antes en la fotografía de Isis (no he sabido insertarlas, lo siento), Horus, su hijo, es representado corno un bebé dependiente de su madre. De igual manera, hay miles de imágenes de Jesús, niño, desvalido y protegido por María. Estas imágenes contribuyen a crear en la mente del creyente la falsa idea de que es María la poderosa y que su hijo depende, espiritualmente, no del Padre, sino de ella.

¿Pero existen comparaciones doctrinales entre Horus y Cristo, que faciliten su asimilación?
Así, pues Horus -es engendrado de forma sobrenatural por Ra, dios supremo, que nació de una Virgen, tuvo 12 discípulos, fue muerto y resucitado, realizó milagros, corno resucitar muertos, se le conocía como el "Ungido" y como el "Buen Pastor"...

¿Existen otras atribuciones de Horus que se le hayan agregado a Jesús y que, por supuesto, no tengan base en la Palabra de Dios?
La respuesta es que si nació un 25 de diciembre, sus festividades fueron asumidas por el cristianismo que en la actualidad son celebradas en honor de Cristo (Pasión y Muerte, Pascua de Resurrección, 1 de Enero y la Navidad). Horus quiso que su madre siguiera siendo virgen después de su alumbramiento y ya he hablado suficientemente de la doctrina católica respecto a la virginidad de Maria después del nacimiento de Cristo.

Respecto a las otras representaciones que se hacen de Cristo, tenemos que recordar que van en contra del segundo mandamiento de la Ley de Dios.
Alguna, como la del "Buen Pastor", es recogida de la mitología clásica, pues el dios Mocósforo era representado con una oveja sobre sus hombros.

En cuanto al crucifijo, más adelante afrontaré su significado.


Representación gráfica del Padre:
Los amantes de las imágenes no han tenido suficiente con representar a María y a Jesús, sino que han hecho lo mismo con Dios Padre, sin importarles que Jesús nos explique que nadie ha visto a Dios y que el que cree en Él ya conoce al Padre y es conocido por Él: "Y el que me envió, el Padre, él ha dado testimonio de mi. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer" (Juan 5.37), "No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios, éste ha visto al Padre" (Juan 6.46).

La imagen más común que el catolicismo ha escogido para representar al Padre es la del "Pantocrator".
Esta imagen nos hace pensar en un Dios hierático, distante, frío y vengador, cuando el Padre es Misericordioso y Amoroso con todo aquel que hace su voluntad.
Por supuesto, los dirigentes católicos sacaron esta imagen de la tradición pagana, en este caso las asimilaciones eran claras; Ra - Zeus - Júpiter, los dioses supremos de Egipto, Grecia y Roma, que eran representados de una manera similar, con cabellos y barbas largas y blancas, como a Zeus-Júpiter por ejemplo.


Origen de La Cruz:

En las excavaciones arqueológicas desarrolladas en Africa, Asia, America y Europa, se han encontrado numerosos restos de cruces, algunas de las cuales datan de más de siete mil años de antigüedad. De hecho, la cruz, como veremos, a sido un símbolo religioso desde su origen hasta nuestros días.
En las religiones de denominación cristiana, católica y ortodoxa, el culto y beneración de la "Cruz" está instituido como símbolo del sacrificio de Nuestro Señor.
Las iglesias protestantes, aunque no, la hacen objeto de adoración, la usan en sus templos. En general, es el símbolo cristiano por excelencia. Sin embargo, su origen es claramente pagano e idólatra.

Tanto en Babilonia como en Egipto se veneraba al dios Tammuz - Horus. Su símbolo místico era una "T", inicial de Tammuz, con el travesaño un poco bajo, es decir, una cruz. En los monumentos y templos egipcios, se ven representaciones de reyes y dioses portando cruces en sus manos. A veces, la "T" iba debajo de un círculo o redondel, es lo que se conoce como "Cruz egipcia" o "Cruz de Tau". Este culto se difunde en el mundo helenístico, donde la cruz adquiere otras formas tales como la "Cruz Griega", es decir, la que tiene todos sus lados iguales o la "Cruz Latina", con el travesaño más corto que el palo, de manera que quedan tres lados iguales que representan, según la tradición oriental, "Cielo, Purgatorio e Infierno", mientras que el más largo representaba a la "Vida".
Mucho antes de la venida de Cristo a la tierra, en Italia se consideraba la "Cruz" como símbolo de protección contra los espíritus malignos y la situaban en sus tumbas u colgando de sus collares. Esto mismo ocurría en Babilonia, Egipto o Asiría, con lo que se demuestra que el símbolo de la "Cruz" precede con mucho la era cristiana.
Pero como la vida y la muerte están tan estrechamente relacionadas en las religiones, este mismo símbolo de vida, la "Cruz", es usado igualmente desde tiempos remotos, como medio de castigo, al principio exclusivo para las clases bajas, esclavos, extendiéndose con el pasar del tiempo incluso a los ciudadanos romanos.
No se sabe con certeza sobre que clase de cruz murió Jesucristo, pero los estudiosos hablan del tipo "Latina". Sin embargo, ¿tiene alguna importancia el tipo de cruz que usaron para matar a Nuestro Señor?.
Lo importante es que por medio de su Sacrificio y Resurrección, nos libró del pecado y la muerte. A quien hay que venerar es a Cristo, no a la "Cruz", que es considerada en la Biblia como maldición: "No estará su cuerpo por la noche en el madero, mas sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldición de Dios es el colgado. Y no contaminarás tu tierra, que Jehová tu Dios te da por heredad" (Deuteronomio 21.23).

En cuanto al uso cristiano de la "Cruz", éste no aparece hasta el concilio de Efeso, y la imagen del "Crucifijo" hasta el siglo XI, fruto del "olvido" del segundo mandamiento, como he referido en varias ocasiones.

Autor: Karim