Semana Santa en León

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 28 de Marzo, 2007, 12:10 por themackintoshman

Como soy de aquí , voy a ver si consigo que os pique la curiosidad, y sus vengáis a conocerla, está tan arraigada que, mucha gente leonesa que trabaja fuera, viene a las procesiones, te encuentras con más "desplazados", que en navidades,eso si, si venís de hotel , reservar con antelación.
Este post, es una repetición de otro,pero, es que estamos en fechas, y quiero vender la semana santa de León...

La Semana Santa en España se celebra de forma diferente al resto de los países cristianos, con la salida a la calle de manifestaciones de fe, llamadas procesiones, habitualmente organizadas por una cofradía. En cada procesión pueden figurar una o varias hermandades, cada una con su respectivo paso o pasos, que suelen ser imágenes religiosas de la Pasión de Cristo, o imágenes marianas, aunque hay excepciones como los pasos alegóricos o los de santos. También figuran los penitentes o nazarenos con sus correspondientes insignias. En las procesiones participan penitentes, que suelen llevar gorros cónicos, muy característicos de España, y que, según el lugar, se llamarán capuzes, capirotes, capillos y capiruchos, por poner algunos ejemplos. De estos gorros parte el antifaz, una tela que les oculta el rostro, garantizando la penitencia anónima. Cada hermandad tiene un color de túnica y un titular que le diferencia de las demás.

La Semana Santa en León es una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional[1], señalada en el calendario festivo leonés como la más importante del año.

Durante los diez días que transcurren desde el Viernes de Dolores al Domingo de Pascua, un total de 16 cofradías y hermandades, integradas por decenas de miles de "papones", nombre único y de gran personalidad que en León reciben los hermanos cofrades, a las que se unen la Junta Mayor de la Semana Santa de León y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Mercado y del Camino "La Antigua", recorren las calles de una ciudad atestada de gente como en ningún otro momento del año. Dos de los actos principales son los organizados por la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, fundada en 1611 (aunque recientes investigaciones sugieren que podría ser incluso anterior): la "Ronda" y la Procesión de los Pasos, que cuentan con una declaración de Interés turístico Nacional, así como una mención especial en la declaración de Interés Turístico Internacional de la Semana Santa.


Papones de la Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza
Papones de la Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza

La Ronda es un acto singular y único, reflejo de la gran tradición que envuelve la Semana Santa leonesa. Como tal, la Ronda parte a las 12.00 de la noche de la Pza. de San Marcelo, en pleno centro de la ciudad, donde lleva a cabo ante el antiguo Ayuntamiento de la capital el primero de sus "toques" oficiales, con el que llama al pueblo de León a la procesión de los Pasos, auténtica recreación del Calvario, a la mañana siguiente. Para ello, cuatro hermanos de la cofradía, ataviados con su túnica, aunque descubiertos, hacen sonar la esquila, el clarín y el tambor, cuyo patetismo precede al canto desgarrado del cuarto hombre, que clama: "Levantaos, hermanitos de Jesús, que ya es hora". Ese primer toque, precedido del correspondiente responso, es recibido por el Alcalde desde el balcón, en representación del pueblo de León. Acto seguido, la Ronda se desplaza al Palacio Episcopal, donde repite el acto en presencia del Obispo, que los recibe en nombre de la Diócesis; más tarde, ante el Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación Provincial, cuyo presidente los recibe en nombre de la provincia leonesa; a continuación, ante la Subdelegación de Defensa, que los recibe en nombre de las Fuerzas Armadas; ante la Subdelegación del Gobierno, que los recibe en nombre del Gobierno de España, y, por último, ante la casa del abad de la Cofradía, que los recibe primero a su puerta, y luego, en un segundo toque, en su balcón, despidiéndole la Ronda para que vaya a descansar para la procesión. Tras ello, la Ronda recorrerá la ciudad durante toda la noche.


Al día siguiente: Viernes Santo, las puertas de la Capilla de Santa Nonia, auténtico centro neurálgico de la Semana Santa leonesa, donde tienen su sede las dos Cofradías más antiguas (Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, fundada en 1572, y Dulce Nombre de Jesús Nazareno, fundad en 1611), abre sus puertas al alba para dar inicio a la procesión principal de la ciudad: la Procesión de los Pasos, que arranca a las 7.30 de la mañana, para no concluir hasta pasadas las 16.00, tras recorrer las principales calles del casco histórico y el Ensanche de la ciudad. En ella, más de 4000 papones, todos hombres (es una cofradía únicamente masculina), de todas las edades, portan un total de 13 pasos, que recrean los momentos centrales de la Pasión. La mayoría de estos son obras del s.XX, debido a que gran parte del patrimonio de la Cofradía, así como el de su hermana: la Cofradía de Angustias, desapareció en el s.XIX a consecuencia del incendio del que hasta entonces era su sede: el ya desaparecido Convento de Santo Domingo (ubicado en la céntrica plaza de Santo Domingo), provocado por las tropas francesas de Napoleón, así como debido a la desamortización decimonónica. Por orden de aparición, los pasos son:

  • Oración en el Huerto: de Víctor de los Ríos (1952)
  • El Prendimiento: de Ángel Estrada (1964)
  • La Flagelación: atribuida a Gaspar Becerra (s. XVI)
  • La Coronación: de Higinio Vázquez (1977)
  • Ecce Homo: obra de escuela catalana adquirida para la Cofradía por Juan de Arízaga, que hasta hace poco era considerado su autor.
  • El Nazareno: titular de la Cofradía, consta de dos imágenes: Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra de vestir, cuya cabeza se salvó milagrosamente de la quema del Convento de Santo Domingo, de autor desconocido, aunque atribuido a la Escuela Castellana (se habría realizado entre 1610-1650 en Valladolid), mientras el resto de la imagen (manos y pies), así como el Cirineo que lo acompaña es obra de Víctor de los Ríos (1946). Es una imagen que despierta gran devoción entre los leoneses, que lo acompañan en un grupo muy numeroso en su procesión.
  • La Verónica: obra del valenciano Francisco de Pablo (1926)
  • El Expolio: de Francisco Díez de Tudanca (1674)
  • La Exaltación: obra del hispalense Navarro Arteaga (2000)
  • La Crucifixión: de autor anónimo (1928), el Cristo es acompañado por las imágenes de S. Juan, la Virgen y la Magdalena, obra de Faustino Sanz Arranz (1992)
  • El Cristo de la Agonía: obra de Laureano Villanueva (1973)
  • San Juan: obra de Víctor de los Ríos, por la que recibió el Premio Nacional de Escultura (1946)
  • La Dolorosa: de Víctor de los Ríos (1949)


El Nazareno, durante la Procesión de los Pasos
El Nazareno, durante la Procesión de los Pasos

Uno de los momentos principales de la Procesión se vive en torno a las 9.30-10.00 de la mañana, en la Plaza Mayor. Aquí van llegando los pasos, que se colocan en torno a la misma, dejando que el Nazareno presida el acto en el centro. Sin embargo, sus protagonistas son S. Juan y la Dolorosa, que llegan el primero por la c/Plegarias y la segunda por la C/Santa Cruz, para encontrarse frente a frente ante el antiguo Consistorio, donde presiden las autoridades de la ciudad. En una plaza abarrotada, los pasos son "bailados" al son de la marcha "La Dolorosa", hasta el momento en que los braceros (los papones que pujan o portan el paso sobre sus hombros mediante los brazos de una parrilla) del paso de S. Juan se arrodillan ante la Virgen. Tras este acto, la procesión continuará su curso, descansando en el Patio de la Colegiata de San Isidoro, para finalmente llegar a su destino en Santa Nonia.



Las cofradías y hermandades de la Semana Santa de León son, por orden de creación:


Asociado a las celebraciones de la Semana Santa, la madrugada del Jueves Santo acoge la celebración de la procesión pagana del Entierro de Genarín, en recuerdo de Genaro Blanco, un pellejero de principios del s.XX, famoso en su época y ambiente, que gustaba de beber orujo y frecuentar los burdeles de la ciudad, y que fue atropellado por el primer camión de la basura de la ciudad mientras estaba defecando en uno de los cubos de la muralla medieval, en la llamada Calle de las Carreras, en la noche de Jueves Santo. A su alrededor surgió entonces, en torno a la gente más bohemia de León, la costumbre de rememorar tal acontecimiento con una "procesión", creando para ello la parafernalia de una cofradía (la Cofradía de Nuestro Padre Genarín), sustentada en el "supuesto" carácter milagrero del borracho (con milagros relacionados, por ejemplo, con victorias de la Cultural y Deportiva Leonesa, equipo local), refrendado por las figuras de "Cuatro Evangelistas", cuatro leoneses que recitaron durante años los poemas que acompañan la celebración. La procesión comienza tras una cena de los hermanos de la Cofradía en uno de los restaurantes más típicos del Barrio Húmedo, regada siempre por buenos vinos y orujos; entonces, ésta parte en un particular viacrucis de borrachos, que recorre los bares del casco antiguo en dirección a la muralla, para concluir la procesión en el cubo en el que fue atropellado Genarín, al que uno de los hermanos trepa para depositar una corona de laurel, queso y otras viandas. Mientras tanto, son recitados poemas, siempre nuevos, alusivos al "Santo borracho y putero". Esta costumbre tan particular es reflejada por Julio Llamazares en su ensayo El Entierro de Genarín. La más insólita vida ejemplar de un leonés. Asimismo, esa noche es una noche de fiesta hasta el amanecer en los numerosos locales, pubs y discotecas del Barrio Húmedo, que se llenan de gentes venidas ex profeso de otras ciudades de la provincia y de fuera de ella (particularmente del Principado de Asturias).

Asimismo, otras costumbres ligadas a la Semana Santa en León se refieren a aspectos gastronómicos, apartado en el que sobresale la limonada, una especie de sangría, muy popular en estas fechas; de hecho, es habitual que los leoneses salgan de limonadas, expresión referida a la costumbre de recorrer distintos bares (lo más típico es en el Barrio Húmedo), con el fin de degustar la limonada de cada cual y gozar el paladar con las generosas tapas, siempre gratuitas, que se sirven en cada uno de ellos. Expresión análoga, y quizá más popular, es la de matar judíos, que, pese al mal gusto de su significado primero, no esconde más que la misma degustación de limonadas; su origen debe remontarse a la Edad Media, cuando, al parecer, los cristianos de la ciudad se emborrachaban con esta bebida durante la Semana Santa y bajaban a la judería: en torno a la c/ Misericordia y el barrio de Santa Ana, junto al Húmedo, para vengarse de este grupo, al que consideraban responsable de la muerte de Cristo. Hoy, por suerte, esta expresión está carente de cualquier connotación xenófoba y los judíos, como cualquier otro grupo étnico-religioso, son bien recibidos por los leoneses, que esperan sepan comprender el origen histórico de esta arraigada expresión.