Jessis

Publicado en Cosas curiosas el 10 de Abril, 2007, 16:38 por themackintoshman

Como es lógico,los Canis,tienen su versión femenina,y por eso,nos paramos también en ella.

Típica Jessi haciendo de loca
Típica Jessi haciendo de loca

Díciese de la subespecie de Cani que por definición es mujer. Este apelativo aún no ha sido metido en la R.A.J.I.T.A. o Real Academia de la Jerga Internacional y Traducciones Antiguas. Es por esto que la NOE, TATI , YAI, VANE, SUSY, VERO O YOLI (Sinónimos aceptados por el consejo nacional de antropología) es la individua que puebla las calles de nuestro país (para algunos: España) con características que, aunque difieren de un sitio a otro, se la puede describir como la compañera habitual del Cani. Como tal, la Jessi comparte muchas de las características de sus iguales masculinos aunque tiene algunas diferencias, tanto a nivel físico como psicológico. Se pueden encontrar en cualquier "Compro Oro" de España.

Aspecto

Las Jessis son mujeres -o niñas, según...

Las Jessis suelen tener entre catorce y dieciseis años. Los Canis son, en realidad, quienes definen el rango de edades. Antes, el rango era más amplio y tenía una cota superior más alta, pero hete aquí que ellos las prefieren cuanto más pequeñas mejor y así han conseguido una media menor.

La Jessi prototípica suele ser de raza blanca. De complexiones varias: desde canija-que-da-miedo-que-se-vaya-volando a gorda-poluta. Aunque en el mundo Jessi se busca siempre llegar al primero de los casos. Pueden ser o muy muy morenas o muy muy rubias -desde el negro azulado hasta el rubio oxigenado. Y la variedad de peinados que lucen es relativamente pequeña, ya que el moño suele ser el más socorrido de los diseños, ya que, a diferencia de los Canis que siempre lucen el mismo modelo, ellas son capaces de aprender a peinarse de diversas formas -aunque támpoco son Llongueras- según vayan a salir o a "parar". También se las ha visto llevar coletas llegando a desarrollar una extraña afición por bien quien lleva el pelo más estirado y más elevada la coleta. Llegará el momento en que el moño orbite alrededor de sus cabezas. Se les ha visto además, llevar un par de trenzas. Actualmente se estudia la deformación craneal que las obliga a llevar una pasada de al menos un palmo de ancho siempre puesta (y cuando decimos siempre, es SIEMPRE).

El uniforme reglamentario, pensado para no pasar nunca desapercibida —función fisiológica definitoria— contempla:

  • Jersey multicolor. De punto o algodón, entero o cremallera, cuello alto o con escote. ... quizás esta es la prenda que más variedades permite.
  • Top mínimo. Debajo del jersey hay que dejar constacia de que existe la carne.
  • Vaqueros multicolor. Que le podrían bien ser útil en caso de perderse en la montaña si no fuera por, primero, abrigan poco y, segundo, porque normalmente son tres, o más, tallas pequeñas, ya que hay que apuntalar el hercúleos, principal reclamo sexual para los Canis. Además los pantalones tienen que estar muy por debajo de la linea de la cintura, mas o menos a 5 dedos -porruos de camionero- del ombligo y además tienen que arrastrar por el suelo. Esto se complementa a la perfección con la siguiente prenda.
  • Tanga de campaña. Es la única ropa interior permitida fuera de esos días, ya que es lo único que permite marcar hercúleos y mollete sin permitir que se lea hasta la etiqueta de la ropa íntima. Normalmente cuando se viste tanga hay que dejar constancia de ello. Así que el tanga siempre queda por encima del pantalón. En el caso de tener una inscripción será del tipo: "el que entra no sale", o similares.
  • Botas de montaña. Imprescidibles, aunque necesitan modificaciones, ya que las botas normales no son del todo adecuadas. Las modificaciones más habituales son:
  • Introducir más del par de calcetines reglamentarios. Haciendo que la bota adquiera una forma similar a la pezuña de un caballo -sin que siente precedente.
  • Sustituir los cordones estandar por otros que dañan la vista.
  • Argollas. Las Jessis son famosas por seguir las tradiciones de los mayas orejones con respecto a la bisutería corporal. Son capaces de cargar con aros que perfectamente podrían servirles de esclavas. Se cree que incluso algún periquito se puede llegar a posar en ellos. Según recientes descubrimientos arqueológicos llevados a cabo en la Ciudad del Vaticano que atestiguan el origen de las argollas de las Jennies, podemos dilucidar que su creador cogió la idea tras observar las columnas salomónicas de oro de la Basílica de San Pedro.
  • Oros. Al igual que los Canis saben gastar el dinero en joyería digna de un califa. Sus medallones, irónicamente son de la Virgen.
  • Piercings. Según ellas mismas "pirsin", con los que marcan normalmente el ombligo, la lengua, la nariz y media oreja para argollas.
  • Tatuajes. De la misma forma que un Cani. Preferentemente motivos menos agresivos como rosas, duendes, hadas, delfines y demás parafernalia chamánica.
  • Maquillaje. Lo mínimo un rabillo del ojo, simulando el garabato ese que representa un ojo en los papirejos egipcios, trazado con brocha de ojos o un Edding 500.
  • Peinado: Un tema complicado. Vale de todo. Cuando van engominadas la variedad de peinados es mayor que cuando llevan el pelo seco (que adornan con mechas las más sofisticadas).
  • Chaquetón del berskha. Durante años una prenda mítica, blanco y con finas rayitas color rosa y violeta, azul para las más atrevidas, este abrigo es indispensable, el equivalente al LBD (litle black dress) de Chanel. Intemporal.

Comportamiento

Si el beso te alcanza, estas perdido, seras un cani
Si el beso te alcanza, estas perdido, seras un cani

Las Jessis, ante todo, son personas que se hacen notar. Esta es la premisa fundamental de cualquiera de ellas y para esto han ido desarrollando estrategias para llevar a cabo este fin.

  • El vestir carácteristico permite que sean rapidamente localizadas en cualquier situación.
  • Tienen la capacidad de Gritar, aunque ellas lo llame cantar, las primeras dos silabas de cualquier estribillo de cualquier canción que actualmente se escuche en televisión o en la radio en programas estilo Fan-Club u Operación Triunfo.
  • Reírse escandalosamente por la calle. Normalmente se ríen acompañándose de unas cuantas palmadas: 3 para ser más exactos (Recuerdan un poco a las focas cuando aplauden, aún no se ha determinado si existe alguna conexión).
  • Saludar como si saludaran para el último de la plaza. Cuando un colega, tanto Cani como Jessi, llega es necesario que todo el mundo sepa que ese individuo ha llegado. Para ello elevan su ya de por si estridente voz para saludarles demostrando su gran instinto de manada, lo que conlleva una penalización de -2 al orden público.

Las Jessis son personas de costumbre. Hacen los mismo un día tras otro. Sus afición favorita es "parar". Esto consiste simplemente en reunirse con otros de su especie en cualquier plaza pública, para hacerse notar.

Sin embargo, la tecnología ha abierto campos antes vedados para ellas. De esto es un buen ejemplo el Messenger que ha permitido a las Jessis poder hacer un uso de todas las posibilidades (¿?) que ofrece Internet, donde todas estan "lokas": MaRa lA LokA, =JuAny la loKa=, ¨°o.O bego la loca O.o°¨. Los móviles también han permitido una comunicación más eficaz entre ellas mismas y son verdaderas expertas, por no decir las precursoras, del lenguaje de las "pitadas". El modelo Nokia 3300, con carcasas "tuneables", es mítico entre las Jessis.

Las costumbres del lenguaje también están presentes en ellas. Aparte de las habituales, la expresión "Po me va comé to la pipa der coño", exclusiva de ellas, es la más usada. Denota, casi siempre, desacuerdo.

La cultura Jessi bebe directamente de fuentes de sabiduría e iluminación tan grandes como son el Diario de Patricia o el ya tragicamente desaparecido Crónicas Marcianas. Son seguidoras habituales de la vida social del país y necesitan sentirse informadas a través de programas del corazon, e incluso tienen una revista LOKA MAGAZINE antiguamente tenia un nombre aun mas jessi era: "LOKA porque todo me la toka" se cree que es un movimiento jessy/feminista y se esta abriendo a otras razas considerando esto un peligro mas para nuestra sociedad, he aqui un enlace[1] Una costumbre muy arraigada entre las Jessis y los Canis es sus ganas de formar una familia. Es por esto que cada día más y más de ellas se quedan embarazadas -intencionadamente por supuesto- obligando a los abuelos de la futura criatura a hacer el esfuerzo máximo de paciencia, comprensión, cariño y amor.

Otra de las grandes pasiones de cualquier Jessi es rascarse el coño hasta que salgan ampollas. Ignoramos la verdadera dimensión de tal aseveración.

Un aspecto negativo de la población Jessi es su esperanza de vida, que se estima unas décimas por debajo de la media nacional. Estaríamos hablando de unos 72'4 años. Esto es debido a un deterioro de su salud continuado durante toda su vida causado por constantes borracheras, consumo de sustancias psicotrópicas (algunas, no todas) y unos notables desórdenes alimenticios como la omisión de comidas o la ingesta de guarrerías. Por supuesto, la esperanza de vida de las Jessis, como todas las mujeres, es mayor que la de sus homólogos masculinos los Canis que, como se meten más de todo, se supone que no llegarán a los 70 años.

La indumentaria resta -3 a la agilidad y tiene un penalizador de desplazamiento, así que, las Jessis prefieren desplazarse, siempre en ciclomotor. Algunas abanderadas del feminismo poseen el suyo propio y otras simplemente dependen de su amor Cani. Esto último genera una tendencia con respecto a la elección de pareja, ya que las hay que simplemente descartan a quienes no tienen medio de transporte, otras incluso solo se conforman con los que poseen coche y las más zorras contemplan solo los casos de posesión de coche tuneado. En caso de estar solteras y sin compromiso -raras excepciones- las Jessis son capaces de disponer de una flota entera de vehículos de amigos Canis o no. En el caso de los ciclomotores el uso del casco es obviado, pero no por innecesario como en los Canis, si no porque puede estropear el peinado. En el caso extremo de tener que usar el transporte público las Jessis ocupan siempre las plazas posteriores desde donde amenizan el trayecto de todos los viajeros derrochando arte y gracia a través del cante flamenco.

Respecto a la ocupación laboral de las Jessis hay que destacar un porcentaje muy elevado que trabaja (alrededor de un 76.89%), como dependientas de tiendas de ropa de su estilo o perfumerías o cajeras del "superdabajocasa". El 23.11% restante o está en paro o estudiando, siendo las últimas una enorme minoría.

Las Jessis cumplen una importante labor social, ya que ellas, y sólo ellas, son capaces de generar el volumen de demanda de los productos para teléfonos móviles que existen en nuestro país a día de hoy. Ellas solas son capaces de mantener unos servicios que generar choricientos mil puestos de trabajo.

A.K.A.

A las Jessis se las conoce de muy diversas maneras por todo el territorio nacional. Normalmente estos apelativos vienen antecedidos por un artículo indeterminado de tipo: "una" construyendo así una frase como: "Pues el otro día hubo una pelea entre unas jessis debajo de mi casa". Aquí hay una recopilación de esos sobrenombres según ciudades:

  • Alicante: farruca, jennis, chonis, vanes
  • Almadén: kinkillera
  • Almería: calorra, calorrilla (femenino de calorro, calorrillo).
  • Barcelona: Chola, juani, pela, killa, garrula
  • Bilbao: jennifer, tatiana, geni, txuntera
  • Cádiz: anganga, chari, choni, kinki, marronera, caleti...
  • Córdoba: tana
  • Fuenlabrada juanis
  • Gran Canaria: coyote, coya, pilón
  • Granada: yolis, yolas
  • Huelva: burraca
  • Jerez: tártara
  • Linares: Payas Rabúas.
  • Madrid: oros, veros, jennies, jessis, vanes, yolis, xkandalosas, pibis de los christians/johnis, chabacanas, bakalutis, farrukas, juanis, lokas (genérico)
  • Málaga: Merdellonas, farrucas, framis, agitanás, bakalas, malaguitas, chulas, niñatas, putillas o guarrillas, yenis, chungas
  • Mallorca: pacorra, quilla
  • Monzón perras makineras, calañuzas, chugma
  • Murcia: garrula
  • Navarra: Mira esa que pintas coleeeega
  • Sevilla: chele/shele
  • Tenerife: kinki, changosa, pambita
  • Valdeorras: zangalla
  • Valladolid: jennys (femenino de los Jonnys, ver cani)
  • Zaragoza: toñi
  • Galicia : malotas, potorras, potos, bakalillas
  • Valencia: malotas, bakalas, mascachapas, masieras, chungas, bordera
  • Murcia: garrulas, bakalaeras, centraleras
  • Soria: putituning, chungas
  • Ciudad Real: Puris