Qumrám y sus manuscritos

Publicado en Historia o parahistoria el 15 de Junio, 2007, 12:14 por themackintoshman

Cuevas cercanas a Qumrán
Cuevas cercanas a Qumrán

Qumrán es el nombre árabe contemporáneo dado a unas ruinas, donde habría habitado una comunidad de la secta judía de los esenios, situadas en una terraza a cerca de dos kilómetros del Mar Muerto y 13 km al sur de Jericó, sobre los acantilados que se hallan tras la estrecha franja costera, cerca del oasis de Ayin Feshja, a 375 metros bajo el nivel del mar Mediterráneo.

Cerca de estas ruinas, entre los riscos al occidente, se encuentra un conjunto de cuevas, donde en 1947 unos beduinos descubrieron casualmente rollos (libros) con textos religiosos. Excavaciones arqueológicas realizadas desde 1950 en once cuevas, han permitido encontrar diversos manuscritos sobre la historia, tesis, estatutos y reglamentos de la Comunidad de la Alianza, que habitó el sitio; libros apócrifos intertestamentarios; y las versiones de libros de la Biblia, en hebreo y arameo, más antiguas que se conocen. Desde 1951 fueron excavadas también las ruinas.

Historia

La construcción original data del siglo VIII a. C. y duró abandonada varios siglos antes de ser reutilizada por los esenios; era una pequeña fortaleza, con algunas habitaciones en el interior y una cisterna circular para el abastecimiento de agua. Autores creen que era el sitio que algunos escritos antiguos llaman Secacah. Lo que quedaba en pie, fue ocupado por una comunidad hacia el 135 a.C. o unos años antes, cuando se añadieron dos cisternas rectangulares, una red de acequias, y dos hornos de alfarería. Los escritos de la comunidad, se refirieron desde entonces al sito como Damasco.

Hacia el 100 a. C. la construcción fue ampliada notablemente para servir a un número mayor de personas. Fue construido un sistema mucho más complejo de abastecimiento de agua alimentado por una corriente estacional que corría cerca, y llevado por un túnel y canales hacia grandes cisternas de almacenamiento, tres de ellas enormes.

Se levantó una torre maciza cuadrada que protegía la entrada, y se construyeron también depósitos y salones amplios, uno de ellos con bancos a lo largo de las paredes, apto para reunir muchas personas y otro, al lado, con una cocina y una despensa adyacentes, vajillas y otras señales de haber servido como comedor. La mayoría de las personas que usaban estos salones no tenían instalaciones adecuadas para residir permanentemente allí, por lo que se supone que una parte habitaba extramuros, en campamentos en Ayin Feshja y sitios cercanos, donde hombres y mujeres practicaban labores agrícolas o pastoriles para garantizar su sustento, tal y como lo exigían las propias reglas de la comunidad encontradas en las cuevas.

La construcción principal tenía 40 por 30 metros y el conjunto se extiende 80 metros a lo ancho y tiene 90 m de profundidad en su ala oeste, 40m en el centro y 70 m en el ala este.

Se encontró en Qumrán un ostracón (tiesto inscrito) con varias líneas en escritura hebrea. Es un contrato en el que un hombre llamado Honi dona sus posesiones, incluido un edificio, un olivar y un huerto de higueras, a un grupo llamado yajad (hebreo, juntos, comunidad). Si esta lectura es correcta, sirve de evidencia para identificar a la secta que vivía en Qumrán, y el nombre por el cual los miembros del grupo se designaban así mismos. Este término aparece en otros manuscritos de los esenios.

Se han encontrado mil doscientas tumbas, cubiertas de piedra y alineadas en sentido norte-sur, contrariando la costumbre judía. Aunque la mayor parte de los enterramientos son de varones, hay también de mujeres y unos pocos de niños. El único lugar donde se han encontrado tumbas judías similares, una docena, es En el-Ghuweir, 15 km al sur de Qumrán, donde hay unas ruinas de dimensión mucho menor, que datan del siglo I a.C.

La antigua fortaleza parece haber sido abandonada tras un terremoto o por otras causas en el 31 a.C. y reocupada desde el 4 a.C. Entonces fueron reconstruidas todas las instalaciones. Se han encontrado una gran cantidad de piezas de cerámica idéntica a la descubierta en la primera cueva, e incluso una jarra idéntica a la usada para depositar los rollos, así como tres mesas largas cubiertas de yeso y varios tinteros que datan de esta época final de la ocupación del sitio y que indican que en el primer piso había un lugar destinado para escribir o copiar manuscritos como los encontrados en las cuevas. La construcción fue destruida por los romanos en el 68 d.C. y ellos mantuvieron allí por un tiempo corto un puesto militar.

Fragmento de los manuscritos en el Museo Arqueológico de Ammán
Fragmento de los manuscritos en el Museo Arqueológico de Ammán

Los Manuscritos del Mar Muerto o Rollos de Qumrán (llamados así por hallarse los primeros rollos en una gruta situada en Qumrán, a orillas del mar Muerto) son una colección de casi 800 escritos de origen judío, escritos en hebreo y arameo por integrantes de la secta judía de los esenios, y encontrados en once grutas en los escarpados alrededores del mar Muerto.

Descubrimiento

Los primeros siete rollos fueron encontrados en 1947 por Jum'a y su primo Mohammed ed-Dhib, dos pastores beduinos de la tribu Ta'amireh en una cueva de Qumrán.

Se cuenta que utilizó algunos en una hoguera para calentarse, al carecer del conocimiento de la importancia del hallazgo. Estos rollos fueron vendidos en el mercado local, extraviándose un tiempo algunos en Egipto y otros en los Estados Unidos.

Posteriormente se publicaron copias de los rollos, causando un masivo interés en arqueólogos bíblicos, cuyo fruto sería el hallazgo de otros seiscientos pergaminos, y cientos de fragmentos.

Lo más importante de este hallazgo es su antigüedad, que permite estudiar importantes fuentes teológicas y organizativas del cristianismo. La mayoría de los manuscritos datan de entre los años 200 adC y 66 dC, estando entre ellos los textos más antiguos de que se dispone en lengua hebrea del Antiguo Testamento bíblico. Se cree que fueron ocultados por los esenios debido a las revueltas judías contra los romanos en esos años.

Biblioteca

Entre los manuscritos se encuentran:

  • Los libros del Antiguo Testamento, con excepción de Ester, e incluidos los deuterocanónicos como el Sirácida, la Carta de Jeremías y el Libro de Tobías;
  • Estudios sobre cada libro de la Escritura, desde un punto de vista esenio;
  • Los manuales, reglamentos y oraciones propias de la comunidad que habitó el sitio, entre los cuales destaca el Documento de Damasco, que ya había sido encontrado en 1896 en el depósito de una sinagoga, en una versión manuscrita por los karaitas del siglo IX.
  • Un rollo de cobre con cuestiones contables y relativas a la localización de determinados tesoros.
  • Diversos textos religiosos intertestamentarios como:

El traductor de estos manuscritos, Florentino García Martínez (1992), escribió que, con la única excepción de rollo de cobre, se trata de una "biblioteca "sectaria", pues los rollos forman un conjunto articulado de concepciones teológicas, escatológicas, morales y éticas. Las normas de la comunidad citan y hacen referencia a todos los textos bíblicos, apócrifos y seudoepigráficos encontrados, de manera que estos sustentan a aquellas, que a su vez se consideran intérpretes de textos inspirados que están en la "biblioteca". El uso del antiguo calendario hebreo por la comunidad, claramente diferente al oficialmente vigente en el siglo I, distingue a la biblioteca de los textos de otras corrientes judías, como los fariseos.

Concepciones

Las concepciones de los miembros de esta comunidad chocan con las de los poderes sociales. En el comentario esenio de Habacuc (1Qp Hab VII:2-5), rendir culto a las armas e insignias de guerra se considera sinónimo de idolatría, tal como lo expone Jeremías 7:18 acerca del culto al ejército: “Los hijos recogen leña, los padres prenden fuego, las mujeres amasan para hacer tortas al ejército y se liba en honor a otros dioses para exasperarme”, dice en las versiones hebreas y manuscritos griegos Sinaítico y Vaticano, los más antiguos. Este versículo fue modificado tardíamente por la Vulgata latina y posteriormente por el griego Alexandrino en el siglo V d.C., que colocan en 7:18 en vez de "ejército", las palabras "Reina de los Cielos", tomadas del capítulo 44 (17-25), tal vez por temor a enfrentar el viraje de la jerarquía de la iglesia oficial en favor de los ejércitos imperiales, en contra de los primeros cristianos.

En el Documento de Damasco, (IX:1-6,9) insiste en que no se debe tomar venganza y sólo Dios puede vengar y repite como Pablo (Romanos 12:19) “no te harás justicia por tu mano”, una cita del Testamento de los Doce Patriarcas (Gad 6:10). Contra el derecho de gentes romano y la propia costumbre del Antiguo Testamento, el mismo Documento (XII:6-7) declara: "ninguno extienda su mano para derramar sangre de alguno de los gentiles por causa de riqueza o ganancia, ni tampoco tome nada de sus bienes".

Otro escrito de Qumrán (1Q27:9-10) dice:

¿No odian todos los pueblos la maldad? Y sin embargo todos marchan de su mano. ¿No sale de la boca de todas las naciones la alabanza a la verdad? y sin embargo ¿Hay acaso un labio o una lengua que persevere en ella? ¿Qué pueblo desea ser oprimido por otro más fuerte que él? ¿Quién desea ser despojado abusivamente de su fortuna? Y sin embargo ¿cuál es el pueblo que no oprime a su vecino? ¿Dónde está el pueblo que no ha despojado la riqueza de otro?".

Se aclara así la separación entre la visión esenia y el nacionalismo celota. De ninguna manera los esenios veían una alternativa contra Roma en el establecimiento nacional judío oficial.

Se aclara también el papel de los fariseos, quienes en los Evangelios posteriores se presentan como símbolo de severidad o celo por la ley; mientras en realidad eran liberales legalistas, de “interpretaciones fáciles”, que “cuelan el mosquito pero dejan pasar el camello” (Mateo 23:24); el camello es el rico Mateo 19:24).

Los fariseos cambiaban los preceptos de Dios por sus tradiciones (Marcos 7:9-13); declaraban santos sus bienes para no darlos solidariamente, inventaban sistemas para burlar los Jubileos (en los que había que devolver la tierra a quienes la habían perdido) y los años sabáticos (en los que se debían perdonar las deudas) y evadir todos los compromisos con los más necesitados. Así, permitían declarar cosa sagrada aquello con que se debía auxiliar a los ancianos, para evitar donárselo (Mateo 13:3-6). En cambio, el Documento de Damasco ordenó a los esenios que nadie declarara sagrado nada de su propiedad (XVI 16).

Doctores fariseos, como el rabino Hillel (presidente del sanedrín, quien murió el 10 a.C.) ingeniaron soluciones para evadir la condonación de deudas de los años sabáticos y la reforma agraria de los jubileos, dispuestas para recomponer la equidad social cada 7 años (año sabático) y cada 50 años (Jubileo).

Según S. W. Baron, el rabino Hillel se inventó el prosboul para transferir las deudas al tribunal y no perdonarlas cuando era debido. Los reyes —especialmente los Herodes— atropellaron a los campesinos con tributos: el campesino se obligaba con deudas para pagarlos y luego perdía la tierra y hasta la libertad.

Los fariseos eran realmente "celosos de la riqueza" (Lucas 16:14 y Reglamento de la Comunidad de Qumrân XIX:2) y enfatizaban en una observancia ritual del sábado y no en el amor al prójimo. Mientras los fariseos ("vosotros" Mateo 12:11) permitían que un sábado se sacara de un pozo a una res accidentada, para salvar una propiedad, se oponían a curar a las personas en sábado. Los esenios, como escribieron en el Documento de Damasco (XI:12-15), se oponían a preocuparse por las riquezas el sábado, o a mandar a los criados a cuidar de ellas. Si a un rico se le caía una vaca al pozo, mandaba a un trabajador a sacarla, así fuera Sábado, pero un pobre no tenía suficientes vacas para no encerrarlas el sábado o no tenía ninguna. En cambio, “un hombre pobre o rico podía accidentarse un sábado y en ese caso, los esenios mandaban quitarse las ropas y rescatar con ellas a la persona que hubiera caído al agua inmediatamente, el mismo sábado”, (4Q 265, f.1, c.II:6-7).

Contra la hipocresía y el legalismo característico de una vida de burla a la voluntad de Dios, se propusieron el amor y la misericordia, que varios apócrifos intertestamentarios muestran como la característica por excelencia de Dios.

Relaciones con el cristianismo primigenio

El estudio del contenido y significado de los Manuscritos del Mar Muerto, ratifica con profundidad la relación entre el cristianismo primitivo y los israelitas que esperaban el Reino de Dios, enfrentados a los sacerdotes y escribas fariseos y saduceos, las castas dominantes judías, que los persiguieron (como atestiguan repetidamente los mismos manuscritos).

Sin embargo no se puede confundir a los esenios autores de estos manuscritos con los cristianos. Con frecuencia se trató de identificar a Jesús de Nazaret con el Maestro de Justicia que fundó la congregación esenia autora de los manuscritos, pero el nombre de Jesús no se menciona allí ni una sola vez, ni siquiera mediante alusión o clave y tanto los análisis de la antigüedad de los rollos encontrados, como los estudios arqueológicos y el análisis histórico muestran que el Maestro de Justicia vivió a comienzos del siglo II antes de Cristo.

Otra cosa es la evidencia real de que algunas enseñanzas de los manuscritos son similares o antecedentes teológicos de las aparecidas posteriormente en el Evangelio de Juan y otros libros del Nuevo Testamento.

Se puede afirmar entonces que los manuscritos y especialmente la corriente espiritual y el testimonio de vida de los esenios autores del Manuscritos del Mar Muerto fueron una fuente del cristianismo primitivo y prepararon en el desierto el camino de Jesús. La propia vida de Juan Bautista en las cercanías de Qumrán puede considerarse un elemento muy importante de la actividad que preparó el mensaje de Cristo.

¿Vivían cristianos juntos con esenios y luego se separaron? El hecho es que Pablo escribió que fue al Desierto y volvió a ese Damasco, completando tres años (Gálatas 1:17-18), tiempo de iniciación y prueba de los esenios, tanto según Flavio Josefo como según los Manuscritos del Mar Muerto (1QS VI 14-23): primer año, tiempo de iniciación e instrucción para la afiliación provisional y dos años de prueba.

Los esenios de Damasco, como la oposición galilea y los celotas de Masada, enfatizaron su disidencia celebrando las fiestas religiosas con un calendario diferente al oficial: el antiguo hebreo, de origen cananeo o amonita (Morgenstern 1955), dispuesto en El Libro de los Jubileos, el Libro de Henoc, 4Q 327 y el "Rollo del Templo" (una serie de disposiciones para las fiestas y sacrificios).

Así, Jesús celebró la Última Cena en la Pascua según el calendario de Damasco (Jaubert 1957; ver: Mateo 26:17-20; Marcos 14:12-17; Lucas 22:7-14). Era un martes por la noche según nuestro punto de vista o el inicio del miércoles según el punto de vista judío y no un jueves como dice la tradición. Luego, los pontífices sacrificaron a Jesús el día (miércoles o tal vez un jueves) en cuya noche se celebraba la cena de la Pascua oficialista (Juan 18:28,39; Juan 19:31) según el calendario lunar (de origen bailónico-griego), rechazado por la Comunidad de Qumrân y por los Rollos.

Cristo fue así el Cordero sacrificado para la Pascua oficial, pero Jesús celebró la Pascua según el calendario esenio, que además es el mismo que siguen la mayoría de los libros del Antiguo Testamento, por ejemplo Ezequiel (no así Ester que no ha sido encontrado en Qumrán). Como demostró Jaubert (1953), el calendario esenio era el observado por los redactores sacerdotales de las Crónicas y por el Pentateuco y, se usó en Judea durante toda la época de la hegemonía persa y según Barthélemy (1955), hasta que comenzó la época helénica.

Las disputas por el calendario no estaban aisladas de las cuestiones más candentes de la época, sino que simbolizaban el debate sobre el seguimiento a la voluntad de Dios en la vida social y política. Así, el Libro de los Jubileos no se limita a proclamar un calendario, sino que abiertamente ataca a la monarquía y dice (11: 2) que la corrupción de los descendientes de Noé se hizo evidente porque propiciaron el dominio de un hombre sobre los otros, establecieron la monarquía e hicieron la guerra de una nación contra otra. Gira en torno al Jubileo, institución socioeconómica que expresa el amor mutuo que Dios quiere entre el pueblo y afirma (23:21) que quienes son movidos por la riqueza y la avaricia no invocan a Dios con justicia y verdad (ver Juan 4:23 y 4Q176).

Aparte de estos detalles y su interpretación, los Manuscritos del Mar Muerto son claves para la comprensión más clara de cómo se desarrollaron el cristianismo y el judaísmo. Evidencian un judaísmo distinto al oficial de entonces y de hoy y establecen un temática que sería fundamental en el origen del cristianismo.

Diferentes escritos de Qumrán enfatizan temas claves resaltados por Jesús y los cristianos:

  • la Nueva Alianza (Documento de Damasco VI:19 Mateo 26:28);
  • la venida del Hijo del Hombre, el Hijo de Dios, llamado Hijo del Altísimo (4Q246), que expiaría por los pecados de los demás (4Q540; Documento de Damasco XIV:19)
  • el Mesías engendrado por Dios (1Q28a) y a la vez Siervo Sufriente (4Q381, 4Q540);
  • el Espíritu Santo (1QHa VII, XX);
  • el "Pozo de Agua Viva" (1QHa XVI);
  • bautismo, tiempo en el desierto después de la conversión (4Q414);
  • Cena Sagrada de pan y vino (1Q28a; 1QS VI), el sacerdocio de Melquisedec y su identificación con el Mesías (11Q13; Hebreos 7;
  • Rechazo a todo celo por la riqueza material
(1Qs XI con Lucas 16:4; 4Q267,2,II con 1Timoteo 6:10). Condena del saqueo y explotación (4Q267,IV; 4Q390);
  • Los hijos de la Luz (1QS,III);
  • Justificación por la Fe y salvación por la Gracia (1QH V);
  • Humildad, pobreza de espíritu (4Q491), bienaventurados los humildes (Mateo 5:3-4, 11Q5, 1QHa VI), "responder humildemente al arrogante" (Mateo 5:40);
  • Caridad, amor, compartir (4Q267,18,III);
  • La imperfección de los juicios humanos en contraste con la Justicia divina, rechazo a la venganza humana (4Q269 Romanos 12:19); "no dar a un hombre la recompensa del mal", ni hacer justicia por cuenta propia, perdonar;
  • corrección fraterna mutua (1QS V; 5Q12 Mateo 18:15-17); confesión (Santiago 5:16) y enmienda mejor que sacrificio de animales (1QS IX);
  • La caída de los reyes de la tierra (1QM XI), el Tiempo del Juicio, la Nueva Jerusalén (2Q24; 5Q15);
  • La comunidad de amor (1QS II) y fe como templo de Dios;
  • Rechazo al repudio de la esposa (Documento de Damasco IV:21; 4Q271);
  • Condena de interpretaciones "fáciles" (4Q169) de la Palabra de Dios, rechazo a cambiar la Palabra de Dios por las tradiciones humanas... (Mateo 15:3-9)
  • Denuncia de la hipocresía de los fariseos (1QHa XII) y de las prácticas de los saduceos.

Aunque al revisar el tratamiento de estos temas, parece claro que los rollos de Qumran no fueron escritos por los cristianos, es imposible sostener que no tienen nada que ver con el cristianismo primigenio, cuyo camino indudablemente fue preparado por estos esenios.

Este es el tiempo de preparar el camino en el desierto (4Q258)
Se separan de en medio del domicilio de los hombres de iniquidad, para marchar al desierto para abrir allí el camino de Aquel. Como está escrito: "en el desierto, preparad el camino de ***, enderezad en la estepa una calzada para nuestro Dios" (1QS VIII Lucas 3:2-11)
Pues los cielos y la tierra escucharán a su Mesías, y todo lo que hay en ellos no se apartará de los preceptos santos. ¡Reforzaos, los que buscáis al Señor en su servicio! ¿Acaso nos encontraréis en eso al Señor, todos los que esperan en su corazón. Porque el Señor mirará a los piadosos y llamará a los justos, y sobre los pobres posará su Espíritu, y a los fieles los renovará con su poder. Pues honrará a los piadosos sobre el trono de la realeza eterna, liberando a los prisioneros, dando la vista a los ciegos, enderezando a los torcidos. Por siempre me uniré a los que esperan. En su misericordia Él juzgará y a nadie le será retrasado el fruto de la obra buena.; y el Señor obrará acciones gloriosas como no han existido, como Él lo ha dicho, pues curará a los malheridos, y a los muertos los hará vivir, anunciará buenas noticias a los humildes, colmará a los indigentes, conducirá a los expulsados y a los hambrientos los enriquecerá.
(4Q521;Lucas 4:17-22; Mateo 11:2-6)

Los textos descubiertos en Qumrán podrían mostrar entonces, antecedentes inmediatos del Evangelio.