Simpathy for the devil y un carrito de bebé.

Publicado en Apuntes de la moleskine el 25 de Septiembre, 2007, 11:41 por themackintoshman

Andando por la calle Alfonso V, me encontré con una vieja amiga a quien llamaré Ginebra, que iba acompañada de una vieja conocida,pongamos que se llama Dafne, quien empujaba un carrito de bebé; éstas dos chicas,desde que tengo noticia de ellas,ya va para once,o doce años, son inseparables.Como mandan los cánones de la educación, y más aún,cuando hacía unos seis meses que no la veía, me entretuve hablando con ellas,un rato, contándonos nuestras vidas.

Tras nuestra conversación,  automáticamente, me acordé de los Stones, y del "Simpathy for the Devil".

Aún recuerdo cuando empecé a poner discos y copas, aún recuerdo el bar donde empecé,aunque ya no exista,y con el haya desaparecido parte de mis recuerdos más gratos.

Recuerdo la colección impresionante de vinilos que poseían los dueños del bar, recuerdo descubrir grupos y canciones que, se convirtieron en constantes en las noches del Platón, temporada 96-97, recuerdo el "Juan Valdés" de los Enemigos, recuerdo el "Pinball Wizzard" de los Who, y "My Generation", también recuerdo el "Fuerte" de los Surfing Bichos, y el "Breakfast at Tiffany´s" de los Deep Blue something, pero hay una, hay una que recuerdo por encima de todas, y es el "Simpathy for the Devil". Recuerdo las copas de Ponche cola, que bebían Dafne y Ginebra y su baile de la pata de madera, el Jack Daniel´s en vaso bajo de Nuria encima de la barra,según asomaban sus tobillos por las escaleras, y a mi equipo de rugby, preguntando cúantas copas debían, allí, nadie tenía sed, allí nadie pagaba todas sus copas, y aún así,nosotros,salíamos con unos mil duros en el bolso, después de hacer caja, y llevarnos el 25% de la misma.

Recuerdo las copas a las que invité a Ana,las cenas a las que la invité, y recuerdo, igualmente, que no conseguí ninguno de mis anhelos lúbricos, aún la veo por la calle, y cierto resentimiento de viejo cazador,todavía se me escapa, un pensamiento furtivo de "¡aay! ¡te me escapaste viva!  , y a pesar de las casi dos botellas de Absolut zumo de naranja, aún me viene a la cabeza el primer viernes después de la muerte de mi madre....

Y por supuesto, los Stones, más concretamente, "Simpathy for the Devil", y lo recuerdo por culpa de un tipo, chaparrete, de unos 40 años, ajado por el trabajo - decía ser minero - moreno de tez, y de pelo color azabache, la iluminación del local,no me permite recordar  si peinaba canas o no, y con un poblado bigote; bebía cerveza en jarra,una tras otra, hasta que el alcohol , le hacía olvidar cómo vocalizar, y sus penas,si las tenía.

Nunca dió un ruido,ni una palabra más alta que otra,nunca se metió con nadie,ni con las chicas que pedían sus consumiciones a su lado, y eso que había alguna que....

El caso es,que era un buen cliente, llegaba, se acodaba en la barra, y le servíamos una caña tras otra, no daba un ruido,sólo bebía, y hablaba algo con nosotros,cuando la cosa flojeaba, y aprobaba la selección musical,con leves movimientos de cabeza.

Un día,estaba yo,con los cascos,eligiendo la siguiente canción,cuando sentí un tirón en la manga de mi camiseta,miré quien me tiraba de ella, y vi que era el; como la canción estaba a punto de acabarse,y  no había elegido otra ,no le hice caso,por ello, los tirones continuaron unos segundos, el tiempo justo,para elegir y cambiar la canción, cuando me giré y me acerqué a ver qué quería, me agarró por la muñeca y me dijo con la voz mermada por la ingesta de cerveza me dijo, "ponme simpatía por el demoño ya"