Mayo del 2008


El treintañero ( II )

Publicado en Apuntes de la moleskine el 7 de Mayo, 2008, 16:58 por themackintoshman
 El treintañero giró la cabeza
y vió su camino recorrido,
miró con tristeza los cadáveres
que había esparcidos por los terraplenes.

Más proto mudó el rostro
al observar la gente que se acercaba
por caminos convergentes al suyo,
y que pronto transitarían por el mismo.

De pronto, un brazo le rodeó la cintura
y una voz le susurró al oido:
"aún queda un trecho cuesta arriba,

pero,¿no tienes curiosidad
por ver que hay detrás de esa colina?"
y caminaron juntos hacia la cima...

Viendo llover.

Publicado en Apuntes de la moleskine el 7 de Mayo, 2008, 16:56 por themackintoshman
Bebiendo "carpanos",
fumando "Lucky",
escuchando a "The Divine Comedy",
viendo llover,

gasto las últimas horas de hoy
esperando a ver que me depara mañana,
con la ilusión del niño
que el cinco de enero espera a los Reyes magos.

Hablo con mi Moleskine,
le cuento mi día,
mis altos y bajos,

consumo las últimas horas
de éste seis de mayo esperando
que el siete sea despejado.

Desde mi salón

Publicado en Apuntes de la moleskine el 7 de Mayo, 2008, 16:54 por themackintoshman
 Viendo llover desde mi salón
mi ánimo,como el suelo
también se empapa
de la lluvia de la incertidumbre.

A mi alrededor se desmoronan,
uno tras otro ciertos edificios
de mi circunstancia, que me protegían
del sol abrasador que es la vida.

El sol agostdor empieza
a quemar la calva de mi inseguridad,
levantando las ampollas de mis complejos.

Mientras unos bloques se derrumban,
otros, apenas se mantienen en pié,
pero, por mis cojones, que yo permanezco.

El treintañero

Publicado en Apuntes de la moleskine el 6 de Mayo, 2008, 11:33 por themackintoshman

El treintañero coloca sus libros

los asienta en sus nuevos estantes,

saltan de las cajas a los poyetes

y mientras, el treintañero , se relame.

Vuelven a su memoria

damas en apuros, entuertos "defechos";

viajes inmóviles, ciudades descubiertas

y montes hollados.

El treintañero recuerda con sus ojos y sus manos

mientras ordena las otrora vacías estanterías

que se van llenando poco a poco

con sus viejos amigos recuperados

que acuden prestos a la fiesta

que es montar un librería en casa.