Julio del 2008


The Boxer (Sticks and stones won´t break my bones)

Publicado en General el 26 de Julio, 2008, 18:50 por themackintoshman

I´m just a boxer....

Simplemente soy un boxeador

que aguanta sobre la lona,

golpe tras golpe, esquivando,bailando,

aguardando la guardia baja de mi rival.

Sticks and stones,won´t break my bones.

Recibo y recibo,

una tras otra ,las hostias que me da la vida

y encajo y bailo, y amago,

como Alí

Sticks and stones,won´t break my bones.

Uno tras otro,

voy mascando a cada golpe, mi ataque,

y mientras, encajo, bailo y amago,

para cansar a este peso pesado que tengo enfrente.

Sticks and stones,won´t break my bones.

Bailo,amago y encajo,

espero mi momento, como en aquel octubre del 74,

como Alí, un último golpe,un derechazo a la cara,

que dé con mi contrincante en la lona,Rumble in the jungle.

Sticks and stones,won´t break my bones.

"Rumble in the jungle"

Soltando lastre

Publicado en Apuntes de la moleskine el 26 de Julio, 2008, 18:16 por themackintoshman

Soltando lastre,

como un barco navegando en aguas turbulentas

para no naufragar,

en este océano que es la vida.

Dejando atrás a gente que,

no me aporta nada en esta travesía,

para no aparecer,dentro de años,

abandonado como el Mary Celeste.

Dejando a esa gente que,

me guía a puertos no deseados,

no previstos en mi carta de navegación;

para coger el timón,y llevar mi nave

a aguas más tranquilas,

bajo cielos más azules.

Si es que...

Publicado en Cosas curiosas el 11 de Julio, 2008, 9:31 por themackintoshman

Luego dicen que España es un país por civilizar por aquello de las corridas de toros, me parece muy bien que haya gente a la que no le gusten los toros,ni  lo que llevan parejos,pues bien, ya está bien de complejos,mirad y ved, cuán civilizados son en Dinamarca, país que, según el común de los mortales, es muy civilizado; como dicen en León, "En todos sitios cuecen habs, y en mi casa, a calderadas"

Estas fotografías de aquí arriba, extraidas de: http://www.cualquiera.com.ar/notas/matanza-de-ballenas.html

Texto extraido de: http://www.thalassa-online.com/revista/article.phtml?id=160

Pedro Secorún

Desde hace siglos, la cita más importante en la vida de los habitantes de las islas Feroe es la llegada de las ballenas. Con la primavera, los enormes mamíferos se acercan a las costas y todo el pueblo se prepara para un día esperado durante todo el año.

Jakup Andre Mohr es profesor de autoescuela, pero tiene alma de cazador de ballenas, como la mayoría de los habitantes de las islas Feroe. Cuando llega el verano y las ballenas siguen sus rutas migratorias, se acercan a las islas en busca de alimento. Entonces las horas y los días pasan como una larga espera. "Pienso que la caza de la ballena es tan importante hoy como hace años. La situación aquí no es nada buena y hay mucho desempleo\" -explica- \"La gente aprecia mucho, muchísimo, la llegada de las ballenas. Además, este es un país muy pequeño y hay que importarlo todo, incluso la carne". Jakup es el encargado de dirigir la expedición de caza de cada año.

Un pueblo pobre en recursos

Aislados ylejados del mundo, la llegada de las ballenas ha sido siempre como un maná que el mar ha traído a estas islas perdidas en medio del Atlántico Norte. En estas tierras agrestes y barridas por el viento, donde el 93 % de la superficie son pastos y sólo el 7% es fértil, las ovejas han sido siempre un complemento a la pesca y a las ballenas.

Las ovejas tienen el honor de haber dado nombre a estas islas, ya que Feroe quiere decir oveja. Cuando los primeros descubridores llegaron a ellas se encontraron con que una especie de oveja salvaje se les había adelantado, y aunque este tipo de oveja se extinguiól siglo pasado, la ganadería bovina se ha mantenido siempre como un recurso importante para estas islas desforestadas.

Las Feroe son una plataforma de 18 islas aisladas en el Atlántico Norte, en medio de las rutas migratorias de las ballenas piloto, y donde hasta la década de los setenta no llegaron los aviones. Las dificultades que han tenido que sufrir debido a su aislamiento y la necesidad de vivir durante siglos con sus propios recursos, ha hecho de los habitantes de estas islas un pueblo orgulloso de sus tradiciones.

Con lengua propia, un parlamento que data del año 1000 y unas condiciones de vida a menudo extremas, la caza de las ballenas piloto es algo que forma parte de su identidad y que nadie se permite cuestionar. Durante siglos la grasa de los cetáceos sustituyó las vitaminas que no les era posible obtener de los productos hortícolas y de las frutas.

Una zoóloga entre pescadores

Doreta es una de los 15.000 habitantes que viven en Torshavn, capital de las Feroe, de los 47.000 que hay desperdigados por todas las islas. Doreta es una zoóloga sueca que hace 25 años se quedó a vivir en estas islas. Comparte un interés común con los habitantes de las Feroe: las ballenas piloto. Sólo que aquí las cazan y ella las estudia.

Una zoóloga no podía haber encontrado un lugar mejor para su propósito. La caza que se practica en estas islas le permite seguir con precisión la evolución de esta especie y ampliar sus conocimientos sobre estos cetáceos. Se calcula que hay unos 800.000 en el Atlántico Norte y aunque su pesca está sometida a algunas resctricciones, se cree que, como especie, no sufren ningún peligro.

"Cuando llegué aquí sabía que la ballena piloto podía ser muy útil como objeto de estudio. Los zoólogos tenemos muy pocas oportunidades de poder examinar animales de ambos sexos, de todas las edades y en todas las fases sexuales; es una oportunidad que se presenta muy pocas veces. Por eso me dediqué a ello\", explica Doreta.

Los turistas del verano

Al otro lado de la isla, a pocos kilómetros de la capital, pero en un lugar aislado y tranquilo, Doreta se ha construido su refugio junto al mar. Una casa con el tejado tradicional, recubierto de hierba que cada año se tendrá que segar. Una casa cálida donde pasar los largos inviernos, pero también un observatorio natural ante una zona que es lugar de paso de todo tipo de animales marinos y de pájaros. Entre ellos, cómo no, las ballenas piloto son unos visitantes asiduos.

Numerosas manadas de ballenas piloto pasan durante la primavera y a principios de verano. Siguiendo su migración anual, vienen a alimentarse alrededor de las Feroe donde las aguas son menos profundas, más cálidas y ricas en nutrientes. A menudo se suelen ver algunos ejemplares en rncones de aguas tranquilas de los innumerables fiordos y estrechos canales que separan las islas. Algunas de ellas serán cazadas. Cazadas como se ha hecho durante mil años.

Hoy esta caza, motivo de polémica durante años y criticada por muchos, está sometida a una estricta regulación. La bióloga del Departamente de Zoología de las Feroe, Doreta Bloch, defiende esta postura: "Tenemos una regla según la cual hay un máximo de capturas, que es de 2.500 ballenas al año. Esto equivale a la mitad de la producción total agrícola de carne vacuna y de ovejas, y es una cuarta parte del consumo de carne de aquí. Tiene, por lo tanto, mayor importancia de la que se podría pensar, y fíjese que, además, es carne gratuita. Se han criado en esta tradición".

El gran día

Ha llegado el momento esperado durante tanto tiempo. La gran cacería, un acontecimiento que renueva el ciclo de cada año, ha comenzado. Las ballenas ya están aquí. Un vigía ha dado la voz de alarma y el director del distrito el visto bueno. Las barcas salen al mar. El capitán, que ostenta este cargo durante cinco años, será el director de la cacería y encabezará la flota de barcas que saldrán en su busca.

La espera es tensa, pero al final hay una barca que las descubre e iza una bandera. Detrás de ella toda la flota toma posiciones. Comienza la carrera. Las piedras que se lanzan sirven para conducirlas hacia el destino deseado, las barcas las acorralan y las van empujando hacia la bahía. Esta operación puede durar varias horas. Las ballenas de atrás empujan a las de delante; el espíritu gregario de estos cetáceos hace que la manada se dirija agrupada hacia su dramático fin.

Para calcular el número de ejemplares que hay en la manada, sólo hay que multiplicar por 10 los que se ven en la superficie. No hace falta ser muy experto para saber que hoy la caza será buena.

Cuando se acercan a la playa las ballenas comienzan a embarrancar y tienen serios problemas para volver atrás, donde las barcas les cortan el paso. En la costa, la gente, avisada desde hace horas, espera impaciente. Las ballenas han vuelto tras el largo y frío invierno. Hoy los colegios han hecho fiesta.

La manada ha caído en la trampa que les ha tendido el hombre. Ahora, el tiempo pasa rápido e intensamente. A medida que cede el frenesí, el mar se tiñe de sangre y los cadáveres de las ballenas quedan varados en la orilla. El sacrificio se ha consumado. Toneladas de carne de ballena irán a parar a las despensas de los habitantes de la región.

La imagen del mar teñida de rojo y la matanza al aire libre, ante la vista de todo el mundo, es una imagen que a finales del siglo XX sigue golpeando la conciencia de los ciudadanos de otros países y de grupos conservacionistas de todo el mundo. Pero aquí, en las Feroe, esto es parte de su vida. Así, lo explica Jakup Andre Mohr, director de la cacería: \"El ciudadano europeo compra la carne congelada, en un trozo de plástico y la meten en el congelador. Pero naturalente el animal, cuando lo matan, ha tenido que sangrar; lo que pasa es que esto no lo ven".

Después de la cacería…

La matanza ya se ha acabado, pero no el trabajo. Ahora toca el traslado a los muelles donde se hará el recuento definitivo, se medirán los ejemplares, se pesarán y se repartirá la carne.

Los números romanos señalan la longitud; en este caso, un ejemplar de 7 metros. Doreta, la zoóloga, toma sus notas y medidas. También para ella tienen interés el peso de los ejemplares, la edad, el sexo y muchos otros datos. Pero las medidas que toman estas personas están destinadas a un reparto equitativo y proporcional de la carne entre todos los habitantes de la zona, siguiendo normas que vienen de muy antiguo.

Las actuaciones de Doreta servirán para ampliar sus investigaciones y conocer mejor a estos animales. La información recogida fielmente sobre las cacerías de ballenas desde 1.540 ha aportado muchas cosas sobre estos cetáceos y ha permitido confeccionar valiosas estadísticas. "Sabemos positivamente que esta periodicidad está relacionada con la temperatura de la superficie del mar, por lo menos hasta 1.920. Entonces sucedió algo y no sabemos que es\"- explica - \"En los períodos de máximas, las temperaturas eran más altas que en las zonas más bajas, y en estos períodos es cuando no habían ballenas. También sabemos que no habían aves marinas. Faltaban varias especies de aves y no había ni bacalao ni arenque, y sabemos que la gente pasaba hambre en aquellas épocas".

Tradiciones muy arraigadas

Los habitantes de las Feroe se reparten todo el alimento que las ballenas les pueden reportar. Se aprovechla carne, la parte seca y la grasa. El escritor Steinbjorn Jakobsen explica la importancia que la carne de las ballenas tiene para los nacidos en aquellos parajes: "Para todo el mundo en estas islas, no poder tener esto es una desgracia. Ahora no me queda mucha grasa, pero espero que si me falta, algún amigo me diga: yo tengo un poco, ya te daré. A veces se puede comprar, pero es muy difícil, y nos gusta hacerlo nosotros mismos. Esta es una buena grasa. Esto puede conservarse aquí durante varios años, dos, tres, cuatro, cinco,... varios\".

Jakobsen está tan orgulloso de su despensa como de los treinta libros que ha escrito. Durante años, las despensas han sido las verdaderas cámaras del tesoro de estas islas donde ganarse la vida no era nada fácil. Es uno de los escritores más prolíficos y conocidos en lengua feroense y es también un acérrimo defensor de las costumbres y de la cultura de su país.

Por eso critica aquellos que les denuncian: "Estas campañas son algo loco y desafortunado. Llevamos más de 1.000 años en esta isla. Nunca hemos matado gente y nunca hemos destruido animales. Hemos matado la ballena piloto, quizás por instinto y por necesidad. Tenemos buenas estadísticas acerca de las ballenas piloto desde 1.540. Nosotros amamos la ballena piloto, las necesitamos y todos los días damos gracias a Dios por habernosla dado\".

Para Jakobsen, la caza no atenta contra la especie de las ballenas y es una necesidad para los habitantes de las Feroe: \"Si la ballena piloto estuviese en peligro, yo sería la primera persona en decir que no se mataran las ballenas piloto, o por ejemplo, el fracillo y otras especies de pájaros. Hay miles y miles de ellos, y no tenemos ninguna intención de destruirlos. Los hemos matado durante la temporada, pero sólo cazamos para comer".

Fotografías extraidas de:

Estaba en casa

Publicado en Apuntes de la moleskine el 9 de Julio, 2008, 18:43 por themackintoshman

Estaba en casa, esperando una llamada que podría cambiar mi vida, la esperaba como el condenado a muerte espera la del obernador de turno, estaba en casa comiéndome las uñas, y fumándome hasta las colillas del cenicero, me estaba desesperando ya que la llamada no llegaba- de hecho no ha llegado aún, y mis esperanzas de que llegue, se consumen como las horas del día- pero tomé una determinación, me voy de cañas, qué cojones, no me va a arreglar la vida, seguiré con los mismos inconvenientes y dificultade, pero, que coño, por lo menos, veré a los colegas y pasaré un ben rato.

Así arreglamos las situaciones quejumbrosas mis amigos y yo, dando de comer a los hosteleros de León.

La suerte

Publicado en General el 2 de Julio, 2008, 9:16 por themackintoshman

La suerte es una mujerzuela que, cuanto más la rondas, más esquiva te es, la suerte no sonrie a los que pasan a su lado, la suerte sonrie a quien ella quiere.

Desde aquí, enhorabuena a la "gerente del palacito"

P.D. ¡Que envidia me das, "jodía"!