Febrero del 2009


El amigo Jim camina conmigo

Publicado en General el 13 de Febrero, 2009, 9:10 por themackintoshman

El amigo Jim camina conmigo, cuando ando por las calles en éstos días que estoy ocioso - a la fuerza, pero ocioso - "people are strange", cuando me entra el bajón "show me the way to the next whisky bar"

El amigo Jim sigue conmigo, "..i´ve got some friends inside...."

Y como la cosa no mejora, como no, ando "....waiting for the sun..."

The Pit and the Pendulum

Publicado en Apuntes de la moleskine el 9 de Febrero, 2009, 17:43 por themackintoshman

Permitidme que me ponga gilipollas y "relamido",permitidme que recuerde de nuevo al gran Poe,pero no por su calidad,que la tiene, sino por su visionaria fábula,por lo adelantado de su relato, el "pozo y el péndulo".

Casi siempre, un autor que ve comentada su obra puede llegar a sorprenderse de las interpretaciones de los críticos, de los lectores; y si Poe, levantara su cabeza, se sorprendería de la lectura que hoy hago de ésta obra.

Estamos inmersos en una crisis económica,que hace que muchos visiten la cola del Inem; y resultado de ellos,puede ser que se sientan como el protagonista que  comienza el relato agotado en una oscura celda de castigo de la Inquisición, donde la tortura consiste en la soledad, el abandono, la oscuridad, el frío y el hambre, el pozo es, como no, la situación caótica, siendo el péndlo, bien el despido, bien otra serie de problemas, tales como discusiones con la mujer/marido, impagos de hipoteca y otras cosas, hambre,incluso.

Día a día, momento a momento, el condenado,atado de pies y manos,ve como el péndulo se le acerca, lo oye moverse,cortando el gélido aire de la mazmorra en la que se encuentra, coviviendo,día a día con el arma que va a suponer su muerte.

Dicen que la necesidad,es la madre de la cienca,y despierta hasta a los intelectos más adormecidos, y el protagonisa, consigue romper sus ataduras, y ponerse a salvo del pédulo; más la habitación , comienza a cambiar de forma y se hace más pequeña,a cada momento que pasa; empujándole,irremediablemente contra el pozo que está en medio de la habitación.Ya a punto de caer, una mano le rescata,la mano de un soldado francés que ha tomado al asalto el castillo.

Para muchos parados, el paro es el respiro que les rompe las ligaduras,más el paso del tiempo sin encontrar un nuevo empleo, es el cambio de forma de la habitación que les empuja hacia el pozo, ¿llegará un francés que les tienda la mano?

P.d. Perdóname Poe, pero no me pude resistir.

Montando en bici.

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 3 de Febrero, 2009, 7:27 por themackintoshman

El otro día a Emilio, le dió por pensar en sus años mozos, cuando aprendió a montar en bicicleta, cuando, como en un rito de iniciación que marca el paso de la primera infancia a la niñez, aprendió a dominar las dos ruedas, y aprendió algo que nunca olvidará en su vida.

Como todo hermano pequeño, aprendió con la bicicleta que heredó de su hermano,una Torrot blanca, de esas que llamaban de "paseo" y aprendió, como no, con los patines que todos hemos llevado, bajo la atenta mirada de su abuelo,quien fué el que le acopló los patines y quien le llevaba a Papalaguinda los sábados por la tarde, después de comer en casa de su abuela  y de que su abuelo tomara el café  y quemara la alfombra con la faria, cuando se quedaba dormido.

Por aquella época, Papalaguinda se cerraba al tráfico los sábados por la tarde, brindando a los jóvenes leoneses un espacio donde rodar con sus bicicletas y patines.Así echaba Emilio la tarde, arriba y abajo de un Papalaguinda despejado de coches y cruzándose con otros como el, que montaban en bicicleta.

Un día su abuelo le quitó un patín y Emilio siguió montando con normalidad, al poco tiempo, le quitó el otro y mientras cruzaban el paso de peatones de donde el Instituto Padre Isla, Emilio,iba cagado de miedo, pero su abuelo le decía: "no te preocupes que yo te sujeto"; y se montó en la bici, su abuelo le sujetaba por el sillín mientras el aceleraba, su abuelo corría sujetándole, hasta que le soltó y Emilio anduvo sin nadie que le sujetara, hasta que se dió cueta de ello, le entró miedo, le tembló la dirección y cayó al suelo. Su abuelo llegó corriendo aconsolar al chaval que se había caido y se había raspado las rodillas,pero no le dejó ahí, le hizo montar otra vez en la bici y repitieron la situación anterior, pero esta vez Emilio, no se cayó cuando su abuelo le soltó y dió ese primer paso hacia la independencia, que es aprende a montar sólo en bicicleta, mientras su abuelo, enjuto de cuerpo y robusto de espíritu,como lo eran los militares de carrera de antes, le veía tras sus gafas de sol de carey marrón, con cristal azul.

Hoy el abuelo, no es ni la mitad de lo que fué, y se consume como un pajarillo, pero cada vez que Emilio le mira, lo que recuerda son ésas tardes de sábado en Papalaguinda.

Foto traida de  El León curioso, visitadlo, lo tengo en los links.

La entrevista de trabajo.

Publicado en Apuntes de la moleskine el 2 de Febrero, 2009, 20:41 por themackintoshman

Emiliio llegó a la hora que le habían dicho, por las cristalera, vió como entrevistaban a otro candidato, era lo normal , no pensaba que iba a ser el único, veía la espalda del candidato, y veía la espalda de un competidor, que , además de ser su competidor, le estaba robando su tiempo; más de media hora tuvo que esperar, y en esa media hora, múltiples imágenes le pasaron por la cabeza, y la pereza le volvía a invadir.

LLevaba más de una docena de  entevistas en dos años , y siempre era lo mismo, que te motiva, que has hecho, defíneme tu trabajo, qué te impulsa a cambiar....etc,etc. había respondido a las mismas preguntas una y otra vez y hoy, tenía que hacerlo de nuevo; y a medida que se iba acercando el momento de sentarse en la silla, la molicie era mayor.

Y se sentó allí, dispuso las manos de tal manera que pudiera ver el reloj sin que se notara demasiado que lo miraba, y lo miró dos o tres veces, mientras mecánicamente, con desgana respondió a todas las preguntas, deseó que la cosa fuera rápida, y por fín, terminó.

No pudo responder lo que quería a todas las preguntas que le hicieron, no pudo , al oir las condiciones, responder nada ; y lo único que le apetecía responder era :"meteros el trabajo por el culo".