León,sitios,historias y tradiciones


Montando en bici.

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 3 de Febrero, 2009, 7:27 por themackintoshman

El otro día a Emilio, le dió por pensar en sus años mozos, cuando aprendió a montar en bicicleta, cuando, como en un rito de iniciación que marca el paso de la primera infancia a la niñez, aprendió a dominar las dos ruedas, y aprendió algo que nunca olvidará en su vida.

Como todo hermano pequeño, aprendió con la bicicleta que heredó de su hermano,una Torrot blanca, de esas que llamaban de "paseo" y aprendió, como no, con los patines que todos hemos llevado, bajo la atenta mirada de su abuelo,quien fué el que le acopló los patines y quien le llevaba a Papalaguinda los sábados por la tarde, después de comer en casa de su abuela  y de que su abuelo tomara el café  y quemara la alfombra con la faria, cuando se quedaba dormido.

Por aquella época, Papalaguinda se cerraba al tráfico los sábados por la tarde, brindando a los jóvenes leoneses un espacio donde rodar con sus bicicletas y patines.Así echaba Emilio la tarde, arriba y abajo de un Papalaguinda despejado de coches y cruzándose con otros como el, que montaban en bicicleta.

Un día su abuelo le quitó un patín y Emilio siguió montando con normalidad, al poco tiempo, le quitó el otro y mientras cruzaban el paso de peatones de donde el Instituto Padre Isla, Emilio,iba cagado de miedo, pero su abuelo le decía: "no te preocupes que yo te sujeto"; y se montó en la bici, su abuelo le sujetaba por el sillín mientras el aceleraba, su abuelo corría sujetándole, hasta que le soltó y Emilio anduvo sin nadie que le sujetara, hasta que se dió cueta de ello, le entró miedo, le tembló la dirección y cayó al suelo. Su abuelo llegó corriendo aconsolar al chaval que se había caido y se había raspado las rodillas,pero no le dejó ahí, le hizo montar otra vez en la bici y repitieron la situación anterior, pero esta vez Emilio, no se cayó cuando su abuelo le soltó y dió ese primer paso hacia la independencia, que es aprende a montar sólo en bicicleta, mientras su abuelo, enjuto de cuerpo y robusto de espíritu,como lo eran los militares de carrera de antes, le veía tras sus gafas de sol de carey marrón, con cristal azul.

Hoy el abuelo, no es ni la mitad de lo que fué, y se consume como un pajarillo, pero cada vez que Emilio le mira, lo que recuerda son ésas tardes de sábado en Papalaguinda.

Foto traida de  El León curioso, visitadlo, lo tengo en los links.

Un pelín

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 13 de Noviembre, 2007, 10:53 por themackintoshman

La Real Academia de la Lengua Española, la palabra pelín, no la recoge en su diccionario, supongo yo que, de hacerlo,la tomaría como diminutivo de pelo, junto a pelillo; sin embargo, y esto es algo que mucha gente ignora, el pelín, o un pelén, es una medida universal leonesa, lo mismo de distancia, "está un pelín lejos", que de temperatura, "está un pelín fresco". 

Nos sirve a los leoneses el pelín, o un pelín,para decir que a la comida le falta sal, "está un pelín sosa", o ,cuando vamos andando a algún sitio,tras una caminata, solemos decir,"esto,está un pelín lejos,¿no?"

Ai algún hostelero leonés escuchara de uno de sus parroquianos : "échame un pelín de leche",el hostelero sabrá inmediatamente lo que debe hacer, echar un golpecito de leche e, inmediatamente,preguntar: ¿"así"?.

Es el pelín, o un pelín, parte de nuestra cultura, de nuestra forma de ser, si vamos a llegar tarde  , y tenemos la decencia de avisar de nuestro retraso, diremos: "voy a llegar un pelín tarde", o si , después de golpearnos el  dedo gordo del pie, contra el borde de la cama, nos preguntan,¿"Te duele"?, nosotros, respondemos, invariablemente, "un pelín", y es muy posible que nuestro interlocutor responda: "pues sabe a teta",pero eso,eso es otro cantar.

Podría seguir  poniendo múltiples ejemplos,pero creo que el post se haría un pelín pesado, y no es esa la intención del que suscribe.

En San Roque...

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 8 de Noviembre, 2007, 11:12 por themackintoshman

Un par de veces, visité Portilla de la Reina; el pueblo del padre de un amigo, una localidad, de la montaña leonesa,en la parte nordeste de la provincia, de hecho,hay un pico cerca de éste pueblo, que lo llaman de las tres provincias ya que en el confluyen,León,Palencia y Cantabria.

 Es Portilla, un pueblo en la falda de varios picos, con un paisaje, de un  verde precioso, la localidad, está partida en dos barrios - el de la Mula, y el de la Iglesia ,por culpa del río Yuso, donde de seguro, la muchachada del lugar, iba a tirar piedras,a hacer la rana, que se dice -  ya sabéis, coger un canto "rodao", y poniendo el brazo, a la altura de la cintura,lanzarlo para que rebote por la superficie,pegando,cuantos más botes,mejor -  y a bañarse,aunque,para ésto último,hace falta una gallardía,propia de los recios habitantes de la zona,pues, es frío y en invierno, más de una  y de dos veces, la nieve, se presenta, e incomunica a los 15 o 20 habitantes fijos,un par de días o tres, en el mejor de los casos.

Decía que, hay dos barrios, en uno de ellos - supongo que el la Mula, hay un bar, donde, habitualmente, está aparcado el autobús,porque, el conductor, vive en ese barrio,oye, unos aparcan en la puerta de casa el Mercedes, y otros, con dos cojones, aparcan el autobús.

La carretera, abandona el pueblo hacia San Glorio, una carretera típica de montaña, con curvas y contracurvas, estrecha, con ésos típicos quitamiedos de hormigón, con forma rectangular que delimitan el desnivel que hay, desde la carretera, hasta el lecho del Yuso.En esa carretera, te puedes encontrar vacas, vacas que se creen dueñas de la carretera y que, si te cruzas con ellas, te miran desafiantes, y no se apartan.

Me contaba éste amigo, que vive enfrente - bueno,tiene la casa familiar - enfrente de la Iglesia de Santo Tomás - iglesia que, desde su campanario , como en tantos otros pueblos,sige marcando el ritmo de la zona con sus campanas - que un año, en las fiestas de san Roque , patrono de la localidad,  y de media España, estaba la juventud del lugar,- hablamos de los 60, pues su padre estaba en el ajo, y era jóven -, estando en el baile, frente al templete de la música,- que no era el que yo estaba viendo, pues lo habían remodelado, y dejado "muy guapo", aunque, con el agua del tajado vertiendo hacia la plaza.... - se les terminaron los refrescos para los combinados...y el alcohol también, quedándoles sólo,para mitigar la sed, cerveza, y orujo, pòr lo visto, estaban tan animados, tan contentos, tan "altos"  y agusto que, para continuar con la fiesta y el alborozo,no se les ocurrió otra cosa que hacer cerviorujo, es decir, cerveza + orujo.

No sé como terminó la cosa, ya que mi amigo, o no lo sabía él tampoco, o no quiso contarlo, el caso es, que , efectivamente, se hizo buena ésa frase de un rey leonés que dijo de los leoneses: "Tengo un Toro, que me da vino, y un León, que me lo bebe", y si no hay vino, en León,ya encontraremos algo que llevarnos al gañote....tranquilo,señor monarca,que sed,no pasaremos.

Gastronomía de León

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 18 de Mayo, 2007, 9:30 por themackintoshman

Hoy os quiero dar algún motivo más, para que visitéis, León, y no es otra cosa que su gastronomía, os pongo algunos ejemplos, me dejo otros en el tintero, que ya recopilaré, y es que, también, hay un turismo gastronómico.

El ajoarriero (denominada también Ajada en Galicia) es una pasta de origen vasco elaborada a base de patatas, ajo, huevo y aceite, todo ello finamente machacado en un mortero que se añade a determinados alimentos, especialmente pescado, uno de los más conocidos es el Bacalao al ajoarriero.

Carcaterísticas

Se mezclan todos los ingredientes: ajo, puré de patata, aceite de oliva (sive igualmente bien cualquier otro aceite vegetal) en un mortero y se machacan bien. Se añade zumo de limón para darle un ligero sabor ácido muy apropiado en las carnes a la parrilla. Por su textura puede sustiuir funcionalmente también a una salsa Ali-Oli.

Origen

Se cree que su origen está en los arrieros que la utilizaban como medio de conservación de los alimentos durante los largos trayectos y los meses estivales. Poco a poco, la fórmula se fue introduciendo en las posadas y las ventas en las que los arrieros pernoctaban y de ahí pasó a la cultura gastronómica popular.

Usos

Se utiliza en diversas preparaciones culinarias. Una de las recetas más conocidas es la del bacalao al ajoarriero. No obstante existen otras preparaciones enlas que interviene, como puede ser con calabacines (Calabacines rellenos de ajoarriero), en pastas como los cannelloni (Canelones de bacalao ajoarriero), con mariscos (Ajoarriero con langosta), etc

Bacalao al ajoarriero

Plato con Bacalao al ajoarriero.
Plato con Bacalao al ajoarriero.

El Bacalao al ajoarriero (a veces aparece como Bacalao al ajo arriero) es un plato sencillo elaborado con bacalao en salazón cocinado en una sartén con diversas verduras, entre la más importante están el tomate y el ajo. Existen muchas variantes de este plato, las verduras empleadas y los acompañamientos dependerán en gran medida de la región, del cocinero, de la temporada o del capricho del comensal, no hay receta fija. Se puede encontrar este plato en casi cualquier Restaurante de España. Se sirve muy caliente, tradicionalmente en cazuela de barro.

Origen

El origen de este plato no está muy claro, su mombre indica que se inició posiblemente en la actividad de los arrieros (gente encargada de transportar diferentes bienes con mulas y diferentes animales de arrastre a diferentes partes geográficas) y posiblemente fueran componiendo los ingredientes del plato por el camino. Otra teoría es que se denomina así por elempleo de la salsa Ajoarriero (llamada también ajada en Galicia) que tiene ingredientes muy similares.

Características

El bacalao en salazón empleado en su elaboración debe ponerse a desalar en agua fría uno o dos días antes (depende del método empleado). Por un lado se hace un sofrito de las diferentes verduras que componen el plato: tomate (es uno de los ingredientes más comunes del ajoarriero, junto con la salsa de tomate), cebolla, pimientos del piquillo (en este caso se denomina Bacalao ajoarriero con piquillos), pimientos, y finalmente ajo (suele llevar en proporción una cantidad grande machacados en mortero), patatas cortadas en cubos, etc. Al ver pochar la verdura se añade el bacalao (se deja un cuarto de hora). Genereralmente se le suele añadir la carne de los pimientos choriceros, ñoras y guindilla al gusto.

Preparación

Con la forma de preparación final no hay consenso entre cocineros, algunas recetas mencionan sartén y otras el empleo de cazuelas de barro que posteriormente se sirven a los comensales, en unas recetas empelan los ajos picados y en otras los ajos rotos, algunas emplean horno y en otras sartén, unos vierten vino durante el proceso, otros vierten pimentón y otros emplean las características del pimiento choricero.

Variantes en Ingredientes

Existen recetas (generalmente del norte de España) que añaden a los ingredientes ya mencionados alguna clase de marisco: langostinos (como por ejemplo la navarra: Bacalao ajoarriero con langostinos), cigalas, cangrejos, etc.

Servir

En terreno de los acompañamientos en la fase de emplatado existen muy diversas recetas, desde las que mencionan el huevo duro, el pan duro (servido en rebanadas), patatas fritas.

Los Nicanores de boñar se trata de unos pasteles muy típicos de la cocina leonesa, posee un larga tradición que se remonta al año 1880 en el que el pastelero leones Nicanor Rodríguez González de una localidad leonesa de Boñar, llega a crear unos dulces a base de hojaldre y que debido a la fama alcanzada llegó a comercilizar en la comarca de león. Poco a poco estos bollos se denominarón popularmente como"Nicanores".

Características

Sus ingredientes son muy sencillos: una masa elaborada a base de harina de trigo, mantequilla salada, huevos y vino blanco, toda ella es cortada con un molde característico en forma de margarita.

Picadillo de chorizo

Picadillo de chorizo servido en un plato tradicional - tasca de León en el barrio húmedo-.
Picadillo de chorizo servido en un plato tradicional - tasca de León en el barrio húmedo-.

El picadillo de chorizo es un producto típico asturiano y leonés, si bien en otras regiones se puede encontrar. Se trata de una tapa que se elabora con el interior de los chorizos o con carne picada y adobada. Se sirve caliente en platos y se acopaña de un vino.

Carcaterísticas

Se trata de carne picada, generalmente de cerdo que está preparada como para embuchar y hacer chorizo con ella pero que finalmente se deja sin embuchar y se emplea en este aperitivo. suele tener otros ingredientes como pimentón tanto dulce como picante, ajo, sal, etc. Hoy en día en el mercacdo existe también picadillo de jabalí, venado, etc.

Cecina

Plato de Cecina
Plato de Cecina
Para otros usos, véase Cecina (desambiguación)

La Cecina es una chacina similar al jamón y realizado mediante el curado de la pata de vacuno. También se hace de chivo y de caballo. Muy típico de la provincia de León (España). Está catalogada como Indicación Geográfica Protegida (IGP) por la Unión Europea, y con Denominación de origen por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en España.

Cecina de León

Características

Las características de las cecinas de la Denominación específica "Cecina de León" son:

Aspecto exterior típico: la cecina tendrá un color tostado, pardo, ligeramente oscuro, propio del proceso de elaboración.

Coloración y aspecto del corte: al corte, la cecina tendrá tonalidades de color, desde un color cereza a granate, acentuándose éste en los bordes al final del proceso madurativo, y presentará un ligero veteado de grasa, que le proporcionará su jugosidad característica.

Peso: el peso mínimo de cada uno de los diferentes tipos de piezas será el siguiente:

  1. Tapa:4 kg.
  2. Contra: 5 kg.
  3. Babilla: 3.5 kg.
  4. Cadera:3 kg.

Sabor y aroma: carne de sabor característico, poco salada, de consistencia poco fibrosa. El efecto que resulta del ahumado aporta en el proceso de maduración un aroma característico, apoyando el conjunto de sabores.

Forma de presentación de las piezas: las piezas se presentaran enteras, envueltas o enfundadas, o presentadas en porciones o lonchas envasadas al vacío, o en otros sistemas que, apruebe el Consejo Regulador.

Zona Geográfica

La zona geográfica de elaboración de la "Cecina de León" comprende única y exclusivamente la provincia de León.

Su altitud media ofrece un clima seco y sano, excepcional para la elaboración artesanal de la cecina.


Obtención del producto

Una vez seleccionadas las piezas, que sólo podrán proceder de establecimientos cámicos autorizados (mataderos y salas de despiece), se procede a la curación que consta de seis operaciones: perfilado, salado, lavado, asentamiento, ahumado y secado.

El perfilado permite ajustar la forma de las piezas.

El salado tiene por finalidad la incorporación de la sal común a la masa muscular, favoreciendo la deshidratación de las piezas y su perfecta conservación, además de contribuir al desarrollo del color y aromas típicos de los productos curados. El tiempo de salazón tendrá una duración mínima de 0,3 días y máximo de 0,6 días por kg. de peso.

Lavado: su finalidad ha sido eliminar la sal adherida; se realiza con agua templada.

Asentamiento: esta fase tiene por finalidad eliminar el agua de constitución; hacer penetrar la sal de una manera homogénea y uniforme; producir la microflora característica y canalizar los procesos bioquímicos de hidrólisis enzimática que producirán el aroma y sabor característicos. Esta fase tiene una duración comprendida entre los 30 y 45 días.

Ahumado: a continuación se podrán ahumar las piezas, utilizando para ello leña de roble o encina. La duración de esta fase estará comprendida entre los 12 y 16 días.

Secado: se procederá a la clasificación de las piezas según peso y conformación. Esta fase se realiza en secaderos naturales provistos de ventanas con apertura regulable que permita controlar tanto la temperatura como la humedad mediante el sistema tradicional de "abrir y cerrar ventanas". En estos locales permanecerán hasta completar su maduración.

Todo este proceso tendrá una duración mínima de siete meses contados a partir de la fecha de salado.

Vínculo con el Medio

Histórico

La zona de Elaboración de la Denominación Específica "Cecina de León" comprende la totalidad de municipios pertenecientes a la provincia de León, que por sus factores orográficos, climáticos y humanos permiten la obtención del producto con cualidades propias.

La cecina de vacuno de León supone un mensaje alimentario de gran transcendencia, por su importancia autóctono dentro de la provincia de León.

Columeta (s.IV a.C.) ya recoge la cecina en sus páginas del Tratado de agricultura. En el Tratado de agricultura general de Gabriel Alonso de Herrera, la cecina y la salazón de carnes ocupa un lugar destacado.

Enrique Gil y Carrasco, poeta y escritor, refleja en sus numerosos reportajes y artículos las costumbres de la provincia leonesa; en uno de ellos, publicado en Madrid en 1843, titulado "El pastor trashumante", relata la vida de los pastores a los que llama "hijos de la montaña". En este artículo cuenta las despedidas de los pastores de sus familias para iniciar el camino junto a las merinas por las cañadas: "Para el siguiente día ya estará dispuesta la fiambrera del pastor, que consiste en una gran provisión de cecina y jamón ... "

En la colección Tierras de León, Patrocinio García Gutiérrez señala entre otros productos la cecina que formaba parte de las dietas que constan en documentos de la época. Entre 1835 y 1839, la ciudad de León consumía en un quinquenio 4.800 arrobas de cecina y en un año común 972 arrobas y, según la estadística proporcionada por el diccionario Madoz, se estimaba que: "las cantidades consumidas por individuo en un año común es de 0,137 arrobas".

El Padre Isla se caracteriza por el manejo de la pluma liberal, satírica e irónica, ocupando un lugar destacado en la Literatura española del siglo XVIII. Vivió en Valderas (León), hasta su ingreso en la Compañía de Jesús. En la descripción que hace de Antón Zotes, en la obra Fray Gerundio de Campazas, señala la calidad y variedad de las comidas de tan singular personaje: "Hombre de machorra. Cecina y pan mediado los días ordinarios..."

Orografía

Como el área que abarca la Denominación Específica es toda la provincia de León existe una diversidad de paisajes, pasando desde la montaña al valle y a la meseta. Las características de su orografía no sólo condicionan su agricultura y ganadería, sino que la alimentación se ciñe a los condicionantes climáticos, permitiendo éstos la elaboración de carnes secas y curadas al viento, especialmente en la mitad norte donde la altitud es superior a 800 m.

Clima

La altitud media de la provincia de León, por su situación geográfica en el extremo de la Meseta Norte, con la cadena montañosa de León y las estribaciones de la Cordillera Cantábrica, está en torno a los 700 m, ofreciendo un clima extremo de inviernos muy fríos y secos y veranos calurosos, con un largo periodo de heladas, apto para la elaboración artesanal de la cecina.

El régimen pluviométrico presenta máximas de precipitaciones en la estación fría y mínimas coincidiendo con las máximas termométricas

Botillo

Un botillo con sus cordeles.
Un botillo con sus cordeles.
Un botillo portugués.
Un botillo portugués.

El término botillo (también conocido por su denominación en leonés como "butiellu" o en gallego como "botelo") deriva del latín "Botellus" que significa intestino, la tripa del cerdo en la que se embute.

Carcaterísticas

El Botillo del Bierzo, provincia de León, es un producto cárnico elaborado con diferentes piezas procedentes del despiece del cerdo (costilla, rabo y huesos poco descarnados), troceadas, adobadas con sal, pimentón y ajo y otras especias naturales, embutido en el ciego del cerdo, ahumado y semicurado. También podemos añadir lengua, paleta, carrillera y espinazo siempre que no sobrepase el 20%. Se consume normalmente cocido, tapado con una sábana. Cuenta con una denominación de origen propia. Condimentado con chorizo, oreja y morro de cerdo junto con berza muy tierna da lugar a un sabroso y sustancioso puchero.

El botillo de Provincia de Zamora está elaborado con los huesos del cerdo que se incluyen en la tripa de cerdo junto con pimenton, estos butillos se suelen poner en las cocinas con "leña" para que se vayan ahumando, suelen ser ingeridos tras algún tiempo de curado. Los huesos cobran una textura cartilaginosa debido a este proceso de curado y debido a ello puede ser tomado en rodajas.

El botillo de Trás-os-Montes, en Portugal, está elaborado con los huesos del cerdo.

Procesado

La elaboración y curación se realizará en un período mínimo de cinco días y consta de cuatro fases:

  • Selección y troceado de la materia prima.
  • Adobado y embutido, se le añade la sal, el pimentón, el ajo, y demás especias naturales, procediéndose al mezclado y amasado del mondongo. Posteriormente se procede a su embutido en el ciego del cerdo que previamente, a su vez, ha sido salazonado y adobado, para conseguir el color y la conservación ideal de la tripa.
  • Ahumado, con humo procedente de leña natural de roble o encina.
  • Secado, durante dos días en secaderos preparados al efecto, teniendo por finalidad eliminar el agua y que el producto adquiera una mayor consistencia.

El Cocido Maragato es uno de los más tradicionales de la comarca de la Maragatería (León. Se trata de un cocido que tradicionalmente alimentaba a los trabajadores del campo en una sola comida para un duro día de trabajo. El Cocido Maragato consta básicamente de los elementos del campo, sopa, berza, garbanzos y siete carnes. Se trata de un plato muct celebrado en Astorga o los pueblos de su comarca como Castrillo de los Polvazares o Santiago-Millas. Una de las características más resaltadas de este cocido es que en los tres vuelcos se sirve 'la revés', siendo primero las carnes del cocido, luego las verduras, para acabaar con la sopa.

Carcaterísticas

Es un plato cocinado lentamente sobre el que se cuecen primero las carnes con el objeto de que proporcionen un caldo , tras ello se introducen los garbanzos introducidos en una estameña y a parte se cuecen las verduras.

Servir

Es un plato que se sirve caliente, el orden de poner los contenidos es 'inverso' (en otros cocidos se sirve antes la sopa, luego la verdura y al final la carne), pero en el cocido maragato se empieza por las carnes y se termina por la sopa. Se toman en un orden especial, así: Inicialmente se toma la carne, de vaca, lacón, patas y oreja de cerdo, cecino, cordero, cabra y tocino, añadiéndose además el "relleno" (hecho de pan, huevo, ajo y perejil), el chorizo , seguido de los garbanzos cocidos junto con el repollo y verduras, para terminar con la sopa de fideos. Se discute mucho acerca del origen de esta tradición. Una de las teorías dice que era comida de arrieros y como debían de comer durante el transporte se servían primero los alimentos más sólidos, otra teoría dice que siendo comida de labriegos que se la servían en el campo en olla de barro si empezara por la sopa se llegaría a las carnes cocidas frias, de esta forma lo hacían al contrario.

El postre más típico para finalizar el festín suelen ser natillas con bollo, aunque no hay regla general sobre el postre, también puede tomarse bizcocho maragato u otros postres.

Variantes

El Cocido montañés es una variante del cocido maragato, que suele llevar costillares y morcilla. Otros cocidos similares son el madrileño o la olla gitana. Se menciona que todos ellos tienen su origen en la olla podrida.

Rodriguez de Francisco

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 10 de Abril, 2007, 17:41 por themackintoshman

De Francisco

Me ha sorprendido que, en la Frikipedia,aparezca una entrada dedicada a éste individuo,los que sois de León, lo entenderéis,los que no lo sois, ved que está en la categoría "Parásitos", que grande es Frikipedia.

Al carecer de cilios y flagelos; los protozoos nacen calvos. Los implantes de pelo son cedidos por Mario Amilivia.
Al carecer de cilios y flagelos; los protozoos nacen calvos. Los implantes de pelo son cedidos por Mario Amilivia.
Parásito protozoo unicelular sin cilios ni flagelos (osease calvo) especialista en meter el dedo en el culo a quienes confían en él. Re-inventor del concepto tránsfuga, se hizo famoso por "anteponer a los mezquinos intereses partidistas, sus supremos intereses personales" (Frase de Les Luthiers).

Es el otro hijo bastardo de Darth Vader, y por ello hermano de Mario Amilivia, pero feo, calvo y sin sentimientos. Su conocimiento en el Lado Oscuro le hizo (casi) inmortal, al igual que Lord Darth Plagueis.

Protografía

  • Nace en 1949 de meiosis asintótica de una larva de oruga sudafricana dorada (mujer burguesa llena de joyas, según cuenta la leyenda) en Fachadolid.
  • En 1952 traiciona a la profesora del parbulario admitiendo que les deja pintar con lápiz rojo.
  • En 1971 guía a los grises hacia la casita de pueblo donde sus mejores amigos planeaban repartir folletos sobre un curso de como ser ambidiestro, traicionándoles así. Sus "amigos" son fusilados tres días después, disparando él mismo al último de ellos.
  • En 1972 se queda calvo.
  • En 1975 hace luto durante 3 años por la muerte de Francisco Franco
  • En 1980 conoce a Mario Amilivia y planean conquistar el mundo.
  • En 1982 logra que, el antiguo Reino de León, por primera vez en la historia, se anexione totalmente a Casilla.
  • En 1986 reconstruye León junto al Cid y planean la destrucción de La Tierra.
  • En 1988 distribuye el Virus Omega en una capaña navideña, para intentar conquistar el mundo junto a la CIA, traicionando así al Cid.
Los amos leoneses del mal, planeando conquistar el mundo.
Los amos leoneses del mal, planeando conquistar el mundo.
  • En 1987 soborna a los marcianos para que desaparezcan concejales en León para ocupar bien el puesto.
  • En 1991 funda la UPL (Union de Paletos Leoneses).
  • En 1993 se alia de nuevo con El Cid, traicionando a la CIA.
  • En 1996 traiciona y calcifica al Cid en la Plaza de Santo Domingo.
  • En 2002 se une a la multinacional Mercadona para conquistar el mundo.
  • En 2004 vende la ciudad de León a la empresa de David Bisbal de Crecepelo y Gomina, fundiendo definitivamente su relación con Mario Amilivia, traicionando así a la UPL y al PSOE. Link a la noticia.
  • En el año 2006 se fusiona físicamente con Mario Amilivia y forman un mega robot gigante con el que traiciona a Mercadona.
  • En el año 2007 excreta a Mario Amilivia por el ano del mega-robot y así le traiciona a él también.
  • Muere en el año 2010 por una ingestion de gambas cuando le invitó a cenar David Bisbal.

Papón

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 28 de Marzo, 2007, 12:45 por themackintoshman

Como llega la semana Santa, y aquí,a los cofrades,nos llaman Papones, me he puesto a mirar en Google, metiendo la palabra "papón", a ver qué sale, aquí algunos ejemplos:

El papón es un ser enorme y misterioso que viene a las casas por la noche para comerse a los niños malos que no quieren dormir.

Es gordo, tiene el pelo rojo, la boca gigantesca, los ojos también rojos y anda con unas madreñas. Tiene mal humor, a los niños los traga cuando llegan al vientre gritan para que un supuesto hombre se enfrente a él. Es despreciado por la gente que le conoce, huele mal, nunca se lava la cara ni los dientes, tiene problemas con los animales que viven cerca, sólo le gustan las ratas con las que convive y a las que alimenta.

http://roble.cnice.mecd.es/~groca/los_trasgos/index.htm (página sobre mitología asturiana )

Soy un papón

Bueno, antes de que se piense raro (culpa mía por poner ese título), un papón es un miembro del equipo de desarrollo de PAPI, de ahí que la lista de desarrolladores sea papones@rediris.es.

Pero por fin descubrí de donde proviene el nombre de papón. Allá por el año 1997, emitieron en la televisión la serie YAT (el título original es YAT Anshin! Uchu Ryoko). Creo que uno de los puntos más graciosos de la serie es la traducción (o localización como diría Fitopaldi) de los nombres de los personajes, ya que decidieron hacerlo con más libertad para que también fuese divertido aquí: Goyo Meteojorito, Kermosura, Capitán Yamamemoto… Y Papón, el malo de la serie, del que mi jefe Diego López tomó prestado su nombre.

Por si alguno lo llama friki, que sepáis que llegáis tarde y su réplica fue la siguiente: "friki no… cultura moderna chaval!" :-D

http://www.kan.es/2006/01/29/soy-un-papon/ (blog de  un estudiante de doctorado en la Universidad de Sevilla)

Estas dos son las primeras entradas de google, también habla de un colaborador francés con los nazis, curioso,no?

Semana Santa en León

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 28 de Marzo, 2007, 12:10 por themackintoshman

Como soy de aquí , voy a ver si consigo que os pique la curiosidad, y sus vengáis a conocerla, está tan arraigada que, mucha gente leonesa que trabaja fuera, viene a las procesiones, te encuentras con más "desplazados", que en navidades,eso si, si venís de hotel , reservar con antelación.
Este post, es una repetición de otro,pero, es que estamos en fechas, y quiero vender la semana santa de León...

La Semana Santa en España se celebra de forma diferente al resto de los países cristianos, con la salida a la calle de manifestaciones de fe, llamadas procesiones, habitualmente organizadas por una cofradía. En cada procesión pueden figurar una o varias hermandades, cada una con su respectivo paso o pasos, que suelen ser imágenes religiosas de la Pasión de Cristo, o imágenes marianas, aunque hay excepciones como los pasos alegóricos o los de santos. También figuran los penitentes o nazarenos con sus correspondientes insignias. En las procesiones participan penitentes, que suelen llevar gorros cónicos, muy característicos de España, y que, según el lugar, se llamarán capuzes, capirotes, capillos y capiruchos, por poner algunos ejemplos. De estos gorros parte el antifaz, una tela que les oculta el rostro, garantizando la penitencia anónima. Cada hermandad tiene un color de túnica y un titular que le diferencia de las demás.

La Semana Santa en León es una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional[1], señalada en el calendario festivo leonés como la más importante del año.

Durante los diez días que transcurren desde el Viernes de Dolores al Domingo de Pascua, un total de 16 cofradías y hermandades, integradas por decenas de miles de "papones", nombre único y de gran personalidad que en León reciben los hermanos cofrades, a las que se unen la Junta Mayor de la Semana Santa de León y la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Mercado y del Camino "La Antigua", recorren las calles de una ciudad atestada de gente como en ningún otro momento del año. Dos de los actos principales son los organizados por la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, fundada en 1611 (aunque recientes investigaciones sugieren que podría ser incluso anterior): la "Ronda" y la Procesión de los Pasos, que cuentan con una declaración de Interés turístico Nacional, así como una mención especial en la declaración de Interés Turístico Internacional de la Semana Santa.


Papones de la Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza
Papones de la Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza

La Ronda es un acto singular y único, reflejo de la gran tradición que envuelve la Semana Santa leonesa. Como tal, la Ronda parte a las 12.00 de la noche de la Pza. de San Marcelo, en pleno centro de la ciudad, donde lleva a cabo ante el antiguo Ayuntamiento de la capital el primero de sus "toques" oficiales, con el que llama al pueblo de León a la procesión de los Pasos, auténtica recreación del Calvario, a la mañana siguiente. Para ello, cuatro hermanos de la cofradía, ataviados con su túnica, aunque descubiertos, hacen sonar la esquila, el clarín y el tambor, cuyo patetismo precede al canto desgarrado del cuarto hombre, que clama: "Levantaos, hermanitos de Jesús, que ya es hora". Ese primer toque, precedido del correspondiente responso, es recibido por el Alcalde desde el balcón, en representación del pueblo de León. Acto seguido, la Ronda se desplaza al Palacio Episcopal, donde repite el acto en presencia del Obispo, que los recibe en nombre de la Diócesis; más tarde, ante el Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación Provincial, cuyo presidente los recibe en nombre de la provincia leonesa; a continuación, ante la Subdelegación de Defensa, que los recibe en nombre de las Fuerzas Armadas; ante la Subdelegación del Gobierno, que los recibe en nombre del Gobierno de España, y, por último, ante la casa del abad de la Cofradía, que los recibe primero a su puerta, y luego, en un segundo toque, en su balcón, despidiéndole la Ronda para que vaya a descansar para la procesión. Tras ello, la Ronda recorrerá la ciudad durante toda la noche.


Al día siguiente: Viernes Santo, las puertas de la Capilla de Santa Nonia, auténtico centro neurálgico de la Semana Santa leonesa, donde tienen su sede las dos Cofradías más antiguas (Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, fundada en 1572, y Dulce Nombre de Jesús Nazareno, fundad en 1611), abre sus puertas al alba para dar inicio a la procesión principal de la ciudad: la Procesión de los Pasos, que arranca a las 7.30 de la mañana, para no concluir hasta pasadas las 16.00, tras recorrer las principales calles del casco histórico y el Ensanche de la ciudad. En ella, más de 4000 papones, todos hombres (es una cofradía únicamente masculina), de todas las edades, portan un total de 13 pasos, que recrean los momentos centrales de la Pasión. La mayoría de estos son obras del s.XX, debido a que gran parte del patrimonio de la Cofradía, así como el de su hermana: la Cofradía de Angustias, desapareció en el s.XIX a consecuencia del incendio del que hasta entonces era su sede: el ya desaparecido Convento de Santo Domingo (ubicado en la céntrica plaza de Santo Domingo), provocado por las tropas francesas de Napoleón, así como debido a la desamortización decimonónica. Por orden de aparición, los pasos son:

  • Oración en el Huerto: de Víctor de los Ríos (1952)
  • El Prendimiento: de Ángel Estrada (1964)
  • La Flagelación: atribuida a Gaspar Becerra (s. XVI)
  • La Coronación: de Higinio Vázquez (1977)
  • Ecce Homo: obra de escuela catalana adquirida para la Cofradía por Juan de Arízaga, que hasta hace poco era considerado su autor.
  • El Nazareno: titular de la Cofradía, consta de dos imágenes: Nuestro Padre Jesús Nazareno, obra de vestir, cuya cabeza se salvó milagrosamente de la quema del Convento de Santo Domingo, de autor desconocido, aunque atribuido a la Escuela Castellana (se habría realizado entre 1610-1650 en Valladolid), mientras el resto de la imagen (manos y pies), así como el Cirineo que lo acompaña es obra de Víctor de los Ríos (1946). Es una imagen que despierta gran devoción entre los leoneses, que lo acompañan en un grupo muy numeroso en su procesión.
  • La Verónica: obra del valenciano Francisco de Pablo (1926)
  • El Expolio: de Francisco Díez de Tudanca (1674)
  • La Exaltación: obra del hispalense Navarro Arteaga (2000)
  • La Crucifixión: de autor anónimo (1928), el Cristo es acompañado por las imágenes de S. Juan, la Virgen y la Magdalena, obra de Faustino Sanz Arranz (1992)
  • El Cristo de la Agonía: obra de Laureano Villanueva (1973)
  • San Juan: obra de Víctor de los Ríos, por la que recibió el Premio Nacional de Escultura (1946)
  • La Dolorosa: de Víctor de los Ríos (1949)


El Nazareno, durante la Procesión de los Pasos
El Nazareno, durante la Procesión de los Pasos

Uno de los momentos principales de la Procesión se vive en torno a las 9.30-10.00 de la mañana, en la Plaza Mayor. Aquí van llegando los pasos, que se colocan en torno a la misma, dejando que el Nazareno presida el acto en el centro. Sin embargo, sus protagonistas son S. Juan y la Dolorosa, que llegan el primero por la c/Plegarias y la segunda por la C/Santa Cruz, para encontrarse frente a frente ante el antiguo Consistorio, donde presiden las autoridades de la ciudad. En una plaza abarrotada, los pasos son "bailados" al son de la marcha "La Dolorosa", hasta el momento en que los braceros (los papones que pujan o portan el paso sobre sus hombros mediante los brazos de una parrilla) del paso de S. Juan se arrodillan ante la Virgen. Tras este acto, la procesión continuará su curso, descansando en el Patio de la Colegiata de San Isidoro, para finalmente llegar a su destino en Santa Nonia.



Las cofradías y hermandades de la Semana Santa de León son, por orden de creación:


Asociado a las celebraciones de la Semana Santa, la madrugada del Jueves Santo acoge la celebración de la procesión pagana del Entierro de Genarín, en recuerdo de Genaro Blanco, un pellejero de principios del s.XX, famoso en su época y ambiente, que gustaba de beber orujo y frecuentar los burdeles de la ciudad, y que fue atropellado por el primer camión de la basura de la ciudad mientras estaba defecando en uno de los cubos de la muralla medieval, en la llamada Calle de las Carreras, en la noche de Jueves Santo. A su alrededor surgió entonces, en torno a la gente más bohemia de León, la costumbre de rememorar tal acontecimiento con una "procesión", creando para ello la parafernalia de una cofradía (la Cofradía de Nuestro Padre Genarín), sustentada en el "supuesto" carácter milagrero del borracho (con milagros relacionados, por ejemplo, con victorias de la Cultural y Deportiva Leonesa, equipo local), refrendado por las figuras de "Cuatro Evangelistas", cuatro leoneses que recitaron durante años los poemas que acompañan la celebración. La procesión comienza tras una cena de los hermanos de la Cofradía en uno de los restaurantes más típicos del Barrio Húmedo, regada siempre por buenos vinos y orujos; entonces, ésta parte en un particular viacrucis de borrachos, que recorre los bares del casco antiguo en dirección a la muralla, para concluir la procesión en el cubo en el que fue atropellado Genarín, al que uno de los hermanos trepa para depositar una corona de laurel, queso y otras viandas. Mientras tanto, son recitados poemas, siempre nuevos, alusivos al "Santo borracho y putero". Esta costumbre tan particular es reflejada por Julio Llamazares en su ensayo El Entierro de Genarín. La más insólita vida ejemplar de un leonés. Asimismo, esa noche es una noche de fiesta hasta el amanecer en los numerosos locales, pubs y discotecas del Barrio Húmedo, que se llenan de gentes venidas ex profeso de otras ciudades de la provincia y de fuera de ella (particularmente del Principado de Asturias).

Asimismo, otras costumbres ligadas a la Semana Santa en León se refieren a aspectos gastronómicos, apartado en el que sobresale la limonada, una especie de sangría, muy popular en estas fechas; de hecho, es habitual que los leoneses salgan de limonadas, expresión referida a la costumbre de recorrer distintos bares (lo más típico es en el Barrio Húmedo), con el fin de degustar la limonada de cada cual y gozar el paladar con las generosas tapas, siempre gratuitas, que se sirven en cada uno de ellos. Expresión análoga, y quizá más popular, es la de matar judíos, que, pese al mal gusto de su significado primero, no esconde más que la misma degustación de limonadas; su origen debe remontarse a la Edad Media, cuando, al parecer, los cristianos de la ciudad se emborrachaban con esta bebida durante la Semana Santa y bajaban a la judería: en torno a la c/ Misericordia y el barrio de Santa Ana, junto al Húmedo, para vengarse de este grupo, al que consideraban responsable de la muerte de Cristo. Hoy, por suerte, esta expresión está carente de cualquier connotación xenófoba y los judíos, como cualquier otro grupo étnico-religioso, son bien recibidos por los leoneses, que esperan sepan comprender el origen histórico de esta arraigada expresión.

Antifonario de León

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 23 de Marzo, 2007, 13:49 por themackintoshman

Antifonario de León (f. 1v). En la miniatura se observa al copista Totmundo entregando el libro al abad Ikila. En la parte inferor pueden verse los neumas en notación visigótica
Antifonario de León (f. 1v). En la miniatura se observa al copista Totmundo entregando el libro al abad Ikila. En la parte inferor pueden verse los neumas en notación visigótica

El Antifonario mozárabe de la Catedral de León (León, Archivo Catedralicio núm. 8) también conocido simplemente como Antifonario de León es un manuscrito que contiene los cantos de las celebraciones de la Liturgia hispánica o mozárabe.

El manuscrito

Posee 306 folios de pergamino (330 x 240 mm), generalmente escritos a una sola columna y en letra visigótica; 22 de los folios contienen miniaturas.

Fue copiado en el año 1069 por el abad Totmundo, en el monasterio leonés de San Cipriano del Condado y se lo dedicó al abad Ikila, que llegó a ser obispo de León. En una nota en el folio 25, se dice que fue copiado directamente de otro manuscrito de la época del rey Wamba en el año 672. Actualmente se encuentra en la Catedral de León.

El manuscrito comienza, como es habitual en muchos códices españoles de la alta edad media, con una Cruz de Oviedo (en recuerdo, según la leyenda, de la que se le apareció al rey Pelayo en la batalla de Covadonga) y una miniatura en la que se ve al copista, Totmundo, entregando el libro una vez terminado, al abad Ikila. Totmundo lleva sobre la cabeza el pronombre ille en señal de humildad. Esta representación de la entrega de la obra acabada era también muy frecuente en los primeros incunables.

El libro contiene las antífonas cantadas en las fiestas del ciclo litúrgico y de los santos. Es el único antifonario mozárabe que nos ha llegado completo. De otros antifonarios mozárabes, como los dos de Silos, el de San Juán de la Peña o el de San Zoilo de Carrión sólo se han conservado pequeños fragmentos.

El antifonario presenta la notación musical en neumas sin pentagrama, en notación visigótica, y no ha podido ser descifrada hasta el momento, a pesar de los esfuerzos realizados por los musicólogos. Contiene muchas ilustraciones, especialmente escenas de la vida de Jesús. Algunas letras poseen entrelazados que recuerdan mas al arte carolingio que al visigótico.

Los Reyes de León II

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 20 de Marzo, 2007, 14:34 por themackintoshman

Ramiro II de León

Estatua de Ramiro II en la Plaza de Oriente de Madrid. Esculpida en piedra blanca por Philippe Boiston entre 1750 y 1753.
Estatua de Ramiro II en la Plaza de Oriente de Madrid. Esculpida en piedra blanca por Philippe Boiston entre 1750 y 1753.

Ramiro II el Grande (c. 898 - León, enero de 951), quinto rey de León (931 - 951), uno de los más notables monarcas leoneses, apodado El Diablo por sus enemigos musulmanes a causa su ferocidad y energía.

Juventud

Tercer hijo de Ordoño II y Elvira Menéndez, siendo niño se encomendó su crianza y educación a Diego Fernández y su esposa Onega, un poderoso matrimonio residente en las tierras del Duero y más tarde en las del Mondego, centro de un núcleo de repoblación agrupado en torno al infante Vermudo Ordóñez, hermano de Alfonso el Magno, de quien Onega era sobrina. Ramiro se ganó en pocos años la admiración entusiasta de las gentes de guerra, creando en torno a su persona la imagen del caudillo inteligente y atrevido, a cuya espontánea conmemoración se fueron sumando romances, coplas, leyendas y relatos populares.

En 924 muere Ordoño II, y hereda el trono su hermano Fruela II, que desplaza del mismo a los hijos de Ordoño II. Sin embargo, Fruela muere de lepra al cabo de un año, provocando un grave problema sucesorio que enfrentó a su propio hijo, Alfonso, con los hijos de Ordoño II. Alfonso Froilaz contaba con el apoyo de los nobles asturianos, mientras que Sancho, Alfonso y el propio Ramiro, los hijos de Ordoño II, tenían con el respaldo de los magnates gallegos y portugueses, amén del apoyo del rey navarro Sancho I Garcés.

La victoria correspondió a estos últimos, dividiéndose el reino:

  • León, para Alfonso, segundogénito del rey Ordoño, que reinaría como Alfonso y disfrutaría de la primacía jerárquica sobre sus hermanos.
  • Galicia, hasta el Miño, para el mayor, Sancho, con el título de Rey.
  • La zona entre los ríos Miño y Mondego, en el norte del actual Portugal, para Ramiro, también con título regio.

Vermudo Ordóñez y Diego Fernández murieron poco antes del 928, pero ya desde 926 el infante Ramiro se hacía cargo de la provincia, cuya frontera sur avanzaba constantemente, hasta llegar a la vista del Tajo desde sus centros principales de Viseo y Coimbra. Este territorio del norte del actual Portugal, con título de reino fue adjudicado al joven Ramiro al finalizar la contienda sucesoria entre los Froilaz y los Ordóñez. El infante, que debía de contar por estos días los 25 años y estaba ya casado con Adosinda Gutiérrez, hija del conde Gutier Osóriz e Ildoncia Menéndez.

Alfonso, el futuro monje, se coronó solemnemente en León el 12 de febrero de 926, y once días después Ramiro, su hermano, se hallaba ya en Viseo, capital de su pequeño reino, donde quiso dar el primer testimonio de su realeza y el primer reconocimiento público de su deuda de gratitud y afecto a sus padres nutricios, Diego Fernández y Onega, ahora representados por su hija Mumadomna y Hermenegildo González, esposo de ésta, a quienes donó la villa de Creximiri, solemnizando el acto con la presencia y suscripción de dieciséis personajes que debieron ser el selecto grupo de su séquito oficial.

En 929 Muere su hermano Sancho, y Ramiro es coronado como Rey de Galicia en Zamora, ciudad que inmediatamente convierte en su capital.

En junio de 931, la muerte de Onega, esposa de Alfonso IV, sume a éste en una gran depresión y llama a su hermano Ramiro para que se haga cargo del trono leonés, manifestando su intención de retirarse al Monasterio de Sahagún para practicar la oración.

Comienzo del reinado

Ramiro se hizo coronar en León, según la Nómina Leonesa, el 6 de noviembre de 931. En 932, el nuevo Rey se trasladó a Zamora con objeto de armar un gran ejército para socorrer a la ciudad de Toledo, que le había pedido ayuda contra Abderramán III. Sin embargo, por entonces Alfonso IV ya se había arrpentido de su renuncia al trono, por lo que se trasladó a León con sus partidarios para recuperar el poder. Enterado Ramiro II de tales movimientos por mensaje del obispo Oveco, a quien había encomendado el gobierno en su ausencia, marchó sobre León con sus tropas e hizo detener y encerrar en un calabozo a su hermano.

La situación fue aprovechada por Alfonso Froilaz y sus hermanos, los hijos de Fruela II para intentar acceder al poder. Sin embargo, el enérgico e inflexible Ramiro II contaba con el valioso auxilio del conde de Castilla, Fernán González, así como del rey navarro Sancho I Garcés. En pocos días dominó la situación, y persiguió a sus enemigos hasta Oviedo, derrotándolos. Tras capturarlos, ordenó que les sacaran los ojos a todos, incluido a su hermano, y los confinaran en el monasterio de Ruiforco de Torío.

Una vez afianzado en el trono, Ramiro prosiguió el proceso de conquista territorial en el sur del reino. Comenzó conquistando la fortaleza omeya de Margerit, la actual Madrid, a mediados del 932, en su idea de liberar a Toledo. Pero ya ocupadas por al-Nasir, tiempo antes, las fortalezas de la margen derecha del Tajo, Ramiro solo pudo desmantelar las fortificaciones de Madrid y depredar sus tierras más próximas, de donde trajo numerosas gentes, mientras Abderramán entraba triunfalmente en Toledo el día 2 de agosto.

Campañas militares

Al comienzos del verano del año siguiente, 933, el propio Califa, se presentaba con su ejército frente a San Esteban de Gormaz o Castromoros, de lo que Ramiro tuvo noticia por correos que le envió Fernán González. Una vez oído lo cual, según el cronista Sampiro, el rey puso en movimiento su ejército y salió contra ellos en un lugar llamado Osma, e invocando el nombre del Señor,mandó ordenar sus huestes y dispuso que todos los hombres se preparasen para el combate. El Señor le dio gran victoria, pues matando a buena parte de ellos y haciendo muchos miles de prisioneros trájolos consigo y regresó a su ciudad con señalado triunfo.

El verano del año 934, otra poderosa aceifa cordobesa marchó sobre Osma, y avanzando por el corazón de Castilla llegó hasta Pamplona, donde obtuvo la sumisión de la reina Toda de Navarra, volvió sobre Álava y luego sobre Burgos y el monasterio de Cardeña -donde dio muerte a 200 monjes-, comenzando a retroceder desde Hacinas, acosado por guerrillas y emboscadas. Ramiro llegó al Duero cuando el ejército cordobés ya había alcanzado Burgos y Pamplona. Tomó sin gran esfuerzo la fortaleza de Osma y esperó allí el regreso de su enemigo, que marchaba por el mismo camino de entrada. Los Anales Castellanos Primeros resumen la acción que subsiguió: Segunda vez vinieron los moros a Burgos, en la era 972 (año 934). Pero nuestro rey Ramiro les salió al encuentro en Osma y mató a muchos millares de ellos.

Tres años después veremos al rey leonés actuando hábilmente en apoyo de Aboyaia, rey de Zaragoza, a quien el califa acusaba de traidor y culpable principal del desastre en Osma. El cronista Sampiro abrevia así los hechos:

Ramiro reuniendo su ejército se dirigió a Zaragoza. Entonces el rey de los sarracenos, Aboyaia, se sometió al gran rey Ramiro y puso toda su tierra bajo la soberanía de nuestro rey. Engañando a Abdarrahmán, su soberano, se entregó con todos sus dominios al rey católico. Y nuestro rey, como era fuerte y poderoso, sometió los castillos de Aboyaia, que se le habían sublevado, y se los entregó regresando a León con gran triunfo.

Sampiro omite que el monarca leonés dejó guarniciones navarras en estos castillos, pues Ramiro contó con el concurso y alianza del rey de Pamplona.

La gran ofensiva cordobesa

Después de la pérdida de la estratégica Zaragoza, es fácil comprender la airada reacción del envanecido Abderramán III, tantas veces humillado y castigado por un rey tan notable como escaso en recursos. Tras cercar y conquistar Calatayud, Abderramán conquistó uno tras otro todos los castillos de la zona. Al llegar a las puertas de Zaragoza, Abu Yahya capituló, acción que el califa aprovechó para emplearlo en una ofensiva contra Navarra que concluyó en la capitulación de la reina Toda, que se declaró vasalla del califa.

El califa omeya concibió entonces un proyecto gigantesco para acabar de una vez por todas con el reino leonés, al que denominó gazat al-kudra o campaña del supremo poder. El omeya reunió a más de cien mil hombres alentados por la llamada a la yihad. Desde la salida de Córdoba se dispuso que todos los días se entonase en la mezquita mayor la oración de la campaña, no con sentido deprecatorio, sino como anticipado agradecimiento de lo que no podía menos de ser un éxito incontrovertible.

A la cabeza de tan imponente fuerza militar, el califa cruzó el Sistema Central, adentrándose en territorio leonés en el verano de 939. Ramiro II reunió una coalición navarra, leonesa y aragonesa que derrotó a a los ejércitos del califa en agosto de 939, en la batalla de Simancas, una de las más destacadas no ya de la historia de Epsaña, sino de la Humanidad.

Abderramán III escapó semivivo dejando en poder de los cristianos un precioso ejemplar del Corán, venido de Oriente, con sus valiosas guardas y su maravillosa encuadernación, y hasta su inestimable cota de malla, tejida con hilos de oro, que el sobresalto del suceso no le dejó tiempo a vestir. Del campamento mahometano trajeron los cristianos muchas riquezas con las que medraron Galicia, Castilla y Álava, así como Pamplona y su rey García Sánchez.

Esta victoria permitió avanzar la frontera leonesa del Duero al Tormes, repoblando lugares como Ledesma, Salamanca, Peñaranda de Bracamonte Sepúlveda y Vitigudino.

La labor de gobierno

Además de obtener tan señeras victorias y extender las fronteras del reino desde el Duero hasta las cercanías del Tajo, Ramiro II estabilizó y fortaleció el entramado administrativo, completando la tarea de asentamientos mozárabes y su organización, que en algunas comarcas, como la cuenca del Cea, fue dirigida personalmente el Rey.

Engrandeció la Corte con la creación del nuevo palacio real, la restauración del monasterio de San Claudio y la nueva implantación de los de San Marcelo y de San Salvador, contiguo al palacio real, todo ello bajo el patrocinio del monarca. Asimismo, se erigieron y dotaron convenientemente otros muchos monasterios en toda el área del reino.

Normalizó el desarrollo de las funciones administrativa y jurisdiccional, planificando los cuadros personales de la curia regia y de otras instituciones subordinadas. Veló incluso por la autenticidad de la vida cristiana y se celebra con tal finalidad en los primeros días de septiembre de 946, por iniciativa del obispo Salomón de Astorga, y bajo la presidencia personal del Rey, la gran asamblea de Santa María de Monte Irago.

El conflicto con Fernán González

En los últimos años de su reinado, Ramiro II tuvo que hacer frente a los afanes independentistas del condado de Castilla. Tras encargar la repoblación de Peñafiel y Cuéllar al conde castellano Assur Fernández, distinguiéndole con la merced de conde de Monzón, Fernán González, el otro conde castellano, se sintió agraviado, porque tal condado taponaba su expansión hacia el sur. Junto con su yerno, el conde Diego Muñoz de Saldaña, se declararon en abierta rebeldía en 943.

Según Sampiro, Fernán González y Diego Muñoz ejercieron tiranía contra el rey Ramiro, y aun prepararon la guerra. Mas el rey, como era fuerte y previsor, cogiólos, y uno en León y otro en Gordón, presos con hierros, los echó en la cárcel. Efectivamente, al año siguiente Fernán González estaba ya encarcelado, y en Castilla había sido reemplazado por su rival, Assur Fernández y también por el segundogénito del rey, el infante Sancho a quien Assur Fernández serviría de ayo y consejero. Tras este descabezamiento las aguas volvieron a su cauce en Castilla y la autoridad regia leonesa, tras un envite de rebeldía castellana había conseguido que las tierras condales volvieran a someterse a su paz.

La prisión de Diego Muñoz, conde de Saldaña, pudo durar sólo unos meses, mientras que la del conde de Castilla, Fernán González, debió de durar algún tiempo más, hasta la Pascua de 945 Ramiro II libera al traidor, no sin antes hacerle jurar fidelidad y obligarle a renunciar a sus bienes. Para dar solemnidad a lo pactado. poco después se produce la boda entre la hija del conde, Urraca Fernández y su propio hijo y heredero, Ordoño. Sin embargo ya en libertad, Fernán González sigue proclamando su título condal, refugiado en la parte oriental de Castilla. Estas disensiones internas debilitaron el reino leonés, lo cual es aprovechado por los mahometanos para lanzar innumerables razzias de castigo con destino al reino cristiano. El arabista francés Evariste Lévi-Provenzal sospechar que durante estos años Fernán González pudo establecer algún tipo de amistad o de alianza con el califa de Córdoba. Las razzias dejaron en paz a Castilla, y se dirigieron hacia la zona occidental del reino. La de 940, capitaneada por Ahmed ben Yala, va hacia la llanura leonesa; la de 944, mandada por Ahmed Muhammad ibn Alyar, penetra en el corazón de Galicia; la de 947 bajo el mando de Kand, un cliente del califa, lleva la misma dirección, aunque no logró pasar de Zamora; y la de 948 penetró hasta Ortigueira.

Con tantas expediciones en contra, tan pertinazmente dirigidas hacia el núcleo del reino, Ramiro II hubo de concentrse en el Occidente de su reino, descuidando mucho las tierras castellana, lo que fue aprovechado por Fernán González para recuperar todo lo perdido, y tanto recuperó que las relaciones no tuvieron otra opción que la de «mejorar», incluso hasta restituirle los viejos honores con el título de conde. El infante Sancho, regresó a León y Assur Fernández volvió a su condado de Monzón.

El ocaso del Rey

Sobrevienen unos años de relativa tranquilidad, únicamente salpicados por las continuas razzias que salpican habitualmente cualquiera de los reinos, quizás para recordar a sus gobernantes que éstos son tiempos guerreros y no es conveniente que sus soldados bajen nunca la guardia.

En 950 el monarca leonés partió desde Zamora hacia su última aventura en tierras mahometanas, realizando una expedición de saqueo por el valle del Tajo, derrotando una vez más a las tropas califales en Talavera de la Reina, causando innumerable destrucción y obteniendo rico botín y algunos miles de prisioneros.

El Rey de León, físicamente decaído, es sustituido hijo, el futuro Ordoño III, quien prácticamente se hace cargo de los asuntos del reino. Al regreso de un viaje a Oviedo se ve aquejado de una grave enfermedad, de la que no conseguirá recuperarse.

El último acto público de su vida fue su abdicación voluntaria en León, la tarde del día 5 de enero de 951, cuando el Rey debía de contar unos 53 años. Creyéndose próximo a la muerte se hizo llevar a la iglesia de San Salvador, contigua al Palacio, y a presencia de todos se despojó de sus vestiduras y vertió sobre su cabeza la ceniza ritual, uniendo en el mismo acto la renuncia solemne al trono y la práctica de la penitencia pública in extremis, con la misma fórmula que en su día pronunciara San Isidoro de Sevilla.

Falleció ese mismo mes, reinando ya su hijo Ordoño III.

Semblanza del monarca

La personalidad histórica de este príncipe, una de las más destacadas y atrayentes figuras de la Edad Media, se nos presenta bajo el signo de un incesante quehacer: el mismo rasgo -labori nescius cedere: no sabía descansar- que, según la Historia Silense, había caracterizado a Ordoño II, su padre.

Pese a su carácter temperamental, Ramiro II fue un hombre de una profunda religiosad, que en documento de 21 de febrero de 934, con ocasión de confirmar a la sede compostelana los privilegios otorgados por sus predecesores, se expresaba así: De qué modo el amor de Dios y de su santo Apóstol me abrasa el pecho, es preciso pregonado a plena voz ante todo el pueblo católico.

Esposas e hijos

Ramiro había casado primeramente con Adosinda Gutiérrez, su prima hermana, de quien hubo dos hijos:

  • Vermudo, muerto en su niñez, poco después de enero de 941.
  • Ordoño, que le sucedió en el trono con el nombre de Ordoño III.

Repudiada Adosinda, quizá por imposición de la ley canónica, casó el rey con Urraca Sánchez -hija de Sancho Garcés y de Toda de Navarra- de quien tuvo otros cuatro hijos:

Ordoño III de León

Ordoño III (¿, c. 925 - † Zamora, 956), rey de León (951-956). Hijo y sucesor de Ramiro II (931-951), se enfrentó a navarros y castellanos, que apoyaban a su hermanastro Sancho en su disputa por el trono. Éste estaba apoyado por el reino de Navarra y el conde castellano Fernán González, aunque finalmente perdió la lucha por el poder en 953, lo que originaría además el sometimiento del conde castellano al rey.

Éste no fue el único problema que tuvo durante su reinado, ya que además soportó numerosas rebeldías internas, ataques de al-Andalus y una sublevación en Galicia. En respuesta a los musulmanes, Ordoño III envió gran número de tropas, que consiguieron llegar hasta Lisboa (955). Ante semejante demostración de fuerza, los musulmanes no tuvieron más remedio que pedir la paz, cuyas negociaciones finalizaron con la firma de un tratado de paz entre el rey y el califa Abd al-Rahman III (912-961).

Por otro lado, llevó a cabo una exhaustiva reorganización de sus territorios y continuó con el proceso de fortalecimiento de las instituciones reales que inició su padre.

Sancho I de León

Sancho I el Craso (935-966), rey de León en dos periodos diferentes (956-958 y 960-966). Hijo de Ramiro II y nieto del rey navarro Sancho Garcés I y de doña Toda de Navarra. A Ramiro II le sucedió su hijo Ordoño III, en 951, con la oposición de Sancho, que le disputó la corona.

Al morir Ordoño (956), Sancho I subió al trono leonés, pero dos años después, rechazado por su extrema gordura, fue destronado por los nobles leoneses y castellanos, encabezados por el conde Fernán González, que nombraron rey a Ordoño IV.

Entonces, Sancho acudió al lado de su abuela, la reina Toda de Navarra, a quien pidió ayuda para recuperar su reino. Hizo un trato con los árabes Abderramán III y Hasday ibn Saprut, que le ayudaron a tomar Zamora en 959. Más tarde, con el apoyo de la nobleza leonesa y navarra, expulsó del trono a Ordoño IV.

El rey tardó poco en olvidarse de su acuerdo con los musulmanes, que pasaron entonces a apoyar a Ordoño IV, aunque su enfrentamiento no pasó esta vez de unas cuantas incursiones de castigo. En los últimos años de su reinado se sucedieron las rebeliones nobiliarias y se afianzó la independencia de los condes castellanos y gallegos. Al parecer, murió envenenado y le sucedió su hijo Ramiro III.

Ordoño IV de León

Ordoño IV, apodado el Malo (c. 924 - † Córdoba, 960), rey de León (958-960). Era hijo de Alfonso IV y sobrino de Ramiro II y estaba casado con Urraca Fernández, hija del conde castellano Fernán González. Tras la muerte de Ordoño III (951-956), y en medio de graves luchas civiles, fue elegido rey por los nobles leoneses que expulsaron del trono a su primo Sancho I (956-958; 960-966).

Su sobrenombre se debe a su perversidad. Casi no se sabe nada de su mandato, ya que fue muy breve. No obstante, en tan poco tiempo se enemistó con sus vasallos. Cuando perdió el trono tuvo que refugiarse en Asturias. Posteriormente consiguió cobijo en Burgos, pero también tuvo que marchar de allí y abandonar a su mujer en dicha localidad al perder el favor del conde Fernán González, ya que éste juró vasallaje a Sancho I.

Finalmente, se refugió en Al-Andalus, donde rogó a los musulmanes que le ayudasen a recuperar el trono. Sus peticiones nunca fueron atendidas.

Ramiro III de León

Ramiro III (961-984), rey de León (966-984). Hijo de Sancho I, a quien sucedió en el trono con tan sólo cinco años. Tanto su tutela como la regencia del reino quedaron en manos de dos monjas: su tía Elvira Ramírez (que hizo las veces de reina durante la minoría de edad del monarca) y su madre Teresa Ansúrez, que había entrado en un convento al morir su marido. Como consecuencia de esto, su reinado tuvo un gran apoyo por parte del clero.

Como rey, ratificó el tratado de paz con el califa Al-Hakam II y se enfrentó a los vikingos que habían invadido las costas gallegas. Con la llegada al califato de Hisham II concluyó el periodo de paz con los musulmanes. Las tropas musulmanas, al mando del visir Almanzor, se dedicaron a asolar las tierras del norte de la península.

Al llegar a la mayoría de edad, y tras su boda con Sancha, con la que no tuvo hijos, Ramiro III trató de instaurar una especie de monarquía absolutista, lo que tuvo como resultado la acentuación de las tendencias separatistas de Castilla y Galicia del Reino de León. Esto, unido a las constantes derrotas contra los musulmanes, la más sonada de las cuales tuvo lugar en San Esteban de Gormaz (976), hizo que los nobles se sublevaran contra el rey, proclamando nuevo monarca a Bermudo II (982), hijo bastardo de Ordoño III, que reinó en Galicia y Portugal.

Bermudo II de León

Bermudo II el Gotoso (956-999), rey de León (984-999). Hijo de Ordoño III (951-956), se alzó contra el rey leonés Ramiro III (966-984). Casado en primeras nupcias con Velasquita, hija de Ordoño IV, con la que tuvo una hija, Cristina. A la muerte de su mujer contrajo matrimonio nuevamente con Elvira, hija del conde castellano García Fernández, con la que tuvo tres hijos, Alfonso V, Teresa y Sancha. También tuvo dos hijos ilegítimos: Elvira y Pelayo.

Consiguió el trono gracias al apoyo de gallegos y portugueses, aunque tras su proclamación tuvo que ponerse bajo la protección del Califato de Córdoba, ya que los empujes del Condado de Castilla y las rebeliones internas en el reino hacían prácticamente imposible que pudiese resolver tantos problemas él mismo. Como resultado, y aunque de resultas del protectorado logró recuperar Zamora, los ejércitos de Almanzor se quedaron en el Reino de León como fuerzas de ocupación y no logró expulsarlos, de forma violenta, hasta el 987.

Como consecuencia, Almanzor montó en cólera y destruyó Coimbra. Después avanzó sobre León, la sitió y la arrasó. Bermudo II se refugió entonces en Zamora, ciudad de la que tuvo que huir a Lugo tras la persecución a la que le sometió Almanzor, lo que causó la destrucción de ambas ciudades. No contento con esto, las tropas musulmanas conquistaron Gormaz y Coruña del Conde (aún conocida como Clunia) (994), Astorga (996) y saquearon el castro Bergidum (El Bierzo) y Santiago de Compostela (997).

En el 999 se agravó tanto la gota que padecía (de ahí su apodo) que le resultaba imposible cabalgar y tenía que ser transportado en una litera. Ese mismo año murió en el monasterio de Villabuena, El Bierzo (León) y fue enterrado en el Monasterio de Carracedo. Posteriormente, sus restos fueron trasladado a la Catedral de León.

Alfonso V de León

Estatua en Madrid (D. Martínez, 1750-53).
Estatua en Madrid (D. Martínez, 1750-53).

Alfonso V, apodado el Noble (c. 994Viseu, 1028). Rey de León y de Galicia desde 999 hasta su muerte. Sucedió a su padre Bermudo II a la edad de cinco años, quedando bajo la tutela de doña Elvira, su madre, y del conde gallego Menendo González.

Durante su minoría de edad obtuvo apoyo de Navarra y Castilla para vencer a Almanzor en la batalla de Calatañazor. Repobló la ciudad de León, que había sido destruida por los musulmanes y reunió a los nobles en Curia Plena para la elaboración y posterior aprobación del Fuero de León en 1017.

Por otro lado, hizo frente a una invasión normanda y a las ansias expansionistas del conde castellano Sancho García. Se casó con Doña Elvira Menéndez de Melanda (hija de Menendo Gozález de Galiz y de Doña Toda) y con Urraca Garcés de Pamplona (hija de García Sánchez de Navarra y de Jimena Fernández), matrimonio que vino a solucionar las tensiones territoriales existentes con Navarra.

Su hijo Bermudo III heredó el trono en 1028. Tuvo dos hijas: Sancha, nacida de doña Elvira, y Jimena, nacida de doña Urraca. Murió sitiando la plaza de Viseu, en Portugal.

Matrimonios e hijos

Casó en 1ªnp en 1015 con:

Elvira Menéndez de Melanda, natural de Galicia, fallecida el 2-XII-1022; hija del Conde Melendo González. Padres de:

1.- Bermudo III, nacido en 1017, fallecido en IX-1037. Rey de León 1028-37. Casó en 1028 con Jimena de Castilla, fallecida después de 1063; hija del Conde Sancho de Castilla y de Urraca. Padres de:

   A.- Alfonso, nacido y fallecido en 1030. 

2.- Sancha de León, nacida en 1016, fallecida el 7-XI-1067. Casó en 1032 con el Rey Fernando I de Castilla "el Magno".

En 2ªnp casó en 1023 con:

Urraca de Navarra, hija del Rey García Sánchez II de Navarra "el Temblón". Padres de:

3.- Jimena de León, casó con el Conde Fernando Gundemáriz.

Fuera de matrimonio:

4.- Jimena de León, casó con Diego Rodríguez de Asturias, Duque de Asturias, Conde de Oviedo.

5.- Nuño Álvarez de Asturias, (de Amaya) Señor de Gijón, Adelantado Mayor de Asturias.

Bermudo III de León

Bermudo III (1017-1037), rey de León (1028-1037). Hijo y sucesor de Alfonso V, hermano de la reina Sancha(esposa de Fernando I) y tio de Sancho II y Alfonso VI. Subió al trono con tan sólo once años. Durante su reinado, el reino de Navarra alcanzó su máximo esplendor bajo Sancho Garcés III el Grande.

El futuro de su reino quedó marcado por un suceso acaecido en su capital, León. En 1029, el conde castellano García Sánchez acudió a dicha ciudad para casarse con la hermana de Bermudo III, Sancha. Una vez allí, fue asesinado por integrantes de la familia Vela, en venganza de una afrenta sufrida por el padre del conde. Como el conde castellano murió sin descendientes, el el rey Sancho Garcés III invadió el territorio castellano para tratar de hacer valer sus derechos sobre él, obtenidos por su matrimonio con Munia, hermana del fallecido, y conquistó las tierras comprendidas entre los ríos Cea y Pisuerga. Al mismo tiempo, ejecutó a los Vela. Al final, fue nombrado conde de Castilla el hijo de Sancho Garcés, Fernando I, que convertiría el condado en reino.

Cuando Bermudo III alcanzó la mayoría de edad en 1032 trató de recuperar los territorios del Reino de León conquistados por el rey de Navarra, pero no tuvo éxito. Lo intentó de nuevo mediante el matrimonio de su hermana Sancha con Fernando I, pero tampoco lo logró. Más bien al contrario, ya que Sancho Garcés III invadió su territorio y conquistó Astorga y León, territorios que no recuperó hasta la muerte del rey navarro.

Posteriormente, y tras una dura lucha, reconquistó las tierras situadas entre el Pisuerga y el Cea, pero encontró la muerte en la Batalla de Tamarón cuando intentaba ocupar la Tierra de Campos. Con él terminó la línea de reyes descendientes de Don Pelayo. El trono pasó a manos de su hermana Sancha, que cedió sus derechos a su marido, Fernando I.

Reyes de León I

Publicado en León,sitios,historias y tradiciones el 20 de Marzo, 2007, 14:28 por themackintoshman

El reino de León se origina tras la división del reino de Asturias por los tres hijos de Alfonso III. García gobernó en León, Ordoño en Galicia y Fruela en Asturias.

Dinastía astur-leonesa

Casa de Navarra

Tras derrotar a las tropas leonesas y la muerte de su rey, Fernando I accedió al trono de León por los derechos de su esposa Sancha, hermana de Bermudo III. Se produce la primera unión de León con el nuevo reino de Castilla.

Casa de Borgoña

Tras su muerte, el patrimonio real fue dividido entre sus dos hijos. Fernando obtuvo León y Sancho Castilla.

Tras la muerte de Alfonso IX de León, su hijo Fernando, ya rey de Castilla, heredó el reino de León, a pesar de que su padre le había desheredado. A partir de entonces los reinos de Castilla y León permanecerían bajo la misma corona.

Proclamado Rey de León en 1296, reina hasta entregar la Corona Leonesa a Fernando IV.

García I de León

Estatua de don García en el Retiro
Estatua de don García en el Retiro

García I (c. 870 - † 914). Primer rey de León (910 - 914).

Primogénito del rey de Asturias Alfonso III el Magno colaboró con él en las tareas de gobierno. Sin embargo, en el año 909 Alfonso descubrió una conspiración para arrebatarle el trono, en la que pronto se demostró la implicación de García por lo que el monarca encerró a su hijo. A pesar de ello, Alfonso acabó siendo obligado a renunciar al trono y dividir el reino entre sus hijos en 910. León quedó para García, Galicia para Ordoño y Asturias para Fruela (tanto Ordoño como Fruela llegarían a ser posteriormente también reyes de León).

Después de trasladar la capital a León, nace el Reino de León. Durante su reinado se completó la fortificación del Duero, destacando especialmente la labor de los condes castellanos, que repoblaron Roa, Osma, Clunia y San Esteban de Gormaz.

A su muerte en 914, y al no dejar descendencia, su hermano Ordoño fue proclamado rey de León

Ordoño II de León

Estatua en Madrid (L.S. Carmona, 1750-53).
Estatua en Madrid (L.S. Carmona, 1750-53).

Ordoño II de León (c. 871 - León, junio de 924). Rey de León (914 - 924) y de Galicia (910 - 924).

Biografía

Segundo de los hijos de Alfonso III y de Jimena, Ordoño nació hacia el año 871 y casó en 892 con Elvira Menéndez, nieta del conde Gatón, repoblador del Bierzo y de Astorga, e hija de Hermenegildo Guitérrez, brillante pretor de Coimbra, el más poderoso aristócrata gallego. Fue educado por los Banu Qasi de Zaragoza,

Ya en vida de su padre ejerció con general aplauso el gobierno de Galicia. A la muerte de su hermano García I en Zamora provocó que la corona de León pasara a sus manos y sometió a su autoridad única los territorios del reino asturleonés y se estableció en León.

Continuó en dos frentes la política de expansión territorial llevada a cabo en los reinados anteriores. En el área occidental llegó hasta Evora y Mérida, saqueando ambas ciudades. El gobernador musulmán se vio obligado a comprar la retirada de los leoneses de esas tierras.

En el área oriental, se unió a Sancho Garcés de Navarra en contra del emir cordobés Abderramán III. Los musulmanes fueron derrotados en San Esteban de Gormaz (917) provocando que Arnedo y Calahorra fueran tomadas al año siguiente de manos de los Banu Qasi. La reacción de Abderramán III no se hizo esperar y en el año 920 puso en marcha un ejército que recuperó Osma y San Esteban de Gormaz, penetrando en Navarra, derrotando a los cristianos en la batalla de Valdejunquera (920), quedando cautivos los obispos de Tuy y Salamanca.

Ordoño II atribuyó la derrota a la ausencia de los condes de Castilla, a quienes había convocado y no acudieron. Les convocó en Tejares y allí les dio muerte. La contraofensiva cristiana fue inminente, ocupando La Rioja e incorporándose Navarra las zonas de Nájera y Viguera.

Sufrió también las frecuentes algaradas con que Almanzor asoló las tierras cristianas. Se enfrentó a los condes castellanos que empezaban a dar muestras de una creciente rebeldía respecto del reino de León.

Ordoño II falleció a mediados de junio del año 924, y su hermano Fruela II usurpó el trono que correspondía a sus sobrinos.

Semblanza del monarca

La Crónica Post-Abeldense describe a Ordoño II como:

Prudentísimo en la guerra, justo y muy misericordioso con los ciudadanos, piadosísimo y entrañable, fuera del usual modo humano, para los infelices y los pobres y famoso por su honestidad en todos los negocios concernientes al gobierno del reino

Añade que no sabía descansar (labori nescius cedere), temiendo que el ociomenguara su preocupación por ls asuntos del reino.

Casamientos y descendencia

De su primer matrimonio con Elvira Menéndez, Ordoño II tuvo cinco hijos: Sancho, Alfonso, Ramiro, García y Jimena.

Su segunda esposa fue Aragonta Gutiérrez, hija de Gutierre Osorio y Elvira Gatónez (biznieta del rey Ramiro I de Asturias ), con quien no tuvo descendencia.

Su última esposa, hasta su muerte en 924, fue Sancha, hija del rey navarro Sancho Garcés I, con quien tampoco tuvo sucesión

Fruela II de Asturias y León

Fruela II (c. 875 – 925), hijo de Alfonso III el Magno y de Jimena de Navarra. Heredó el reino de Asturias a la muerte de su padre en 910, y accedió al trono leonés en 924, a la muerte de su hermano Ordoño II, desplazando del poder a los hijos de este.

Fruela II se titula ya rey de León y muere hacia el verano de 925 habiendo perdido el importante apoyo navarro al enviudar de Nunila Jimena, hija de Sancho I Garcés y volverse a casar con Urraca (de los Banu Qasi de Tudela).

Se sucede entonces un período de intrigas y disputa de derechos sucesorios: se proclamaría primero rey su hijo Alfonso Froilaz, pero pronto sería desplazado por los hijos de Ordoño II.

Alfonso Froilaz

Alfonso Froilaz, el jorobado, Rey de León (925) y de Galicia (925-926).

Hijo y sucesor de Fruela II, fue despojado del trono por los hijos de Ordoño II, Sancho, Alfonso y Ramiro, quienes acudieron a las armas contra él pocos meses después de ascender al trono porque se juzgaban con más derecho a ser reyes de León, ya que a su juicio el trono había sido usurpado por el padre de Alfonso Froilaz, Fruela II, que era hermano de Ordoño.

Vencido, se refugió en Galicia y fue expulsado por Sancho Ordoñez, que recibió el título de rey de Galicia. Alfonso Froilaz terminó por refugiarse en Asturias, donde mantuvo sus pretensiones al trono. En el año 931 fue hecho prisionero, junto con sus hermanos, por Ramiro II, el cual ordenó que todos fueran cegados y encarcelados en monasterios. En uno de ellos murió unos años más tarde.

Se dice que el futuro Ordoño IV era su hijo, pero no hay pruebas que corroboren que Alfonso haya tenido descendientes.

Alfonso IV de León

Alfonso IV de León, apodado el Monje. Rey de León (Galicia,926 - † monasterio de San Julián, 933).


 Historia

Escudo de León
Escudo de León

Hijo de Ordoño II y de Elvira Menéndez, ocupó el trono el año 926, acabada una guerra civil [1] que se desató a la muerte de Fruela II,disputando el reino al hijo de éste, Alfonso Froilaz [2], guerra en la que los hijos de Ordoño II, fueron apoyados por Sancho Garcés I de Navarra (que había sido puesto en el trono por su abuelo, Alfonso III, y que además era suegro de Alfonso), así como por los nobles gallegos, que apoyaban a Sancho, por los portugueses que lo hacían con Ramiro y por los condes castellanos.

De esta forma, los hermanos se repartieron el reino en el 926 de la siguiente forma: A Sancho, primogénito de Ordoño II, le adjudicaron Galicia (926-929), desde la costa cantábrica hasta el río Miño, adonde acudió «gustoso», casándose con una gallega, Goto Núñez, y allí gobernó como rey. Al menor de los hermanos, Ramiro, le fueron atribuidas las tierras comprendidas entre el río Miño y la hoy ciudad portuguesa de Coimbra, tierras que también gobernó con el título de rey, contrayendo matrimonio con una dama del lugar, Adosina, y Alfonso Froilaz dominaba Asturias, donde se refugió y se hizo fuerte. Alfonso fue nombrado rey de León, según la Nómina rotense «recibió el reino» el 12 de febrero de 926.

Este periodo de la Historia de España es conocido de forma muy vaga: el historiador Claudio Sánchez-Albornoz opina que el hijo de Fruela, llamado también Alfonso, llegó a ocupar el trono al morir su padre, y que por tanto Alfonso IV sería en realidad Alfonso V.

Alfonso fue un Rey muy pacífico, con más inclinación hacia la vida religiosa que hacia la militar. Los hermanos mantuvieron buenas relaciones, y pese a que administrativamente pudieran regirse con una cierta independencia, lo cierto es que tanto política como militarmente estaban adscritos al centro absoluto del poder que estaba en León, y León era la capital dominante y dimanante de todas cuantas decisiones importantes se tomaban en el reino.

Alfonso IV visitó a su hermano mayor Sancho en su corte de Galicia, llevado por el afecto fraterno y la devoción a Santiago, y cuando en el verano de 929 muere Sancho sin descendencia, Galicia aceptó sin dificultad el dominio de Alfonso IV, que la incorporó de nuevo a la corona de León.

Tan sólo un año después de la muerte de su hermano Sancho, muere su esposa Oneca, Jimena o Iñiga hija de García Sanchez y de su esposa y sucesora Toda Aznar de Navarra [3] con la que tuvo un hijo, el futuro Ordoño IV de León. La muerte de Oneca pudo provocar en el rey lo que hoy podríamos llamar ansiedad o depresión y escasez de ánimo para seguir dirigiendo los destinos del reino, una situación delicada que le predisponía a la mística y al retiro espiritual.

Alfonso IV interviene en los asuntos internos del califato, pero con motivo de la rebelión de la ciudad de Toledo, el rey de León no socorre a los toledanos, y toma la iniciativa de enviar emisarios a su hermano Ramiro Ordoñez, que estaba en Viseo (Portugal), comunicándole su decisión de abdicar, lo que hizo en una ceremonia ante los nobles celebrada en Zamora, uniendo así el reino de nuevo, y a continuación tomó el hábito de monje e ingresó en el monasterio de Sahagún.

Sahagún
Sahagún

Ramiro se hace cargo del reino, pero no se corona de inmediato sino que se dispone a atender sin más tardanza las demandas de auxilio de Toledo. Poco tiempo después, Alfonso se arrepintió de su decisión y quiso recuperar el trono por las armas apoyado esta vez por su primo Alfonso Froilaz y los hermanos de éste, dirigiéndose a León y proclamándose rey de nuevo, aprovechando que Ramiro estaba en Zamora, reuniendo la hueste real para atacar Madrid y socorrer a los mozárabes toledanos. Enterado Ramiro II de ello, vuelve a la capital y la rinde en el año 932.

Por una carta de 27 de junio de 931, probablemente la última, sabemos que Alfonso IV se hallaba en Burgos confirmando al monasterio de Cardeña en la posesión de una villa cercana a la ciudad, lo que indica que no fue apresado en León, como cuenta el cronista Sampiro, sino que había logrado llegar a Castilla creyendo contar allí con la ayuda de uno de sus fieles, el conde gallego Gutier Núñez que gobernaba aquella zona en su nombre, o para acogerse a ella, o incluso aprovechando la dirección de la retirada, para hallar un paso que le acercase a la corte navarra.

Pero Ramiro fue tras él, sin darle oportunidad de que llegara a Navarra. Directamente o por algún otro conde [4], Ramiro apresa a su hermano y a sus primos, encerrándoles en la prisión tras cegarles, trasladándolos luego al monasterio de Ruiforco hasta su muerte. Fue enterrado en el mismo monasterio, pero su cuerpo se trasladó al Panteón Real de San Isidoro de León cuando éste fue construido.

Datos de su reinado

  • En 1208, cedió grandes extensiones de viñedos de la zona de Toro a la catedral de Santiago de Compostela para cubrir las necesidades de vino del clero.
  • Redactó unos Fueros, que protegían a la sociedad frente a los abusos de poder.


Notas

  1. En esa época todavía se elegía al rey, aunque ya dentro de la familia del anterior.
  2. Alfonso Froilaz el "Jorobado" (925 - 926) heredó un trono efímero y la adversión que suscitaba su padre. fue un rey desafortunado, de tal forma que ni siquiera se conserva un ordinal para su nombre. Sucedió a su padre, Fruela II, tras su muerte, pero inmediatamente se levantaron en armas contra él sus primos Alfonso y Sancho, hijos de Ordoño II y que pretendían tener más derecho al trono. Vencido, tuvo que refugiarse en la parte oriental de Asturias (las llamadas Asturias de Santillana) en donde siguió manteniendo sus pretensiones de Rey. En el año 932 es hecho prisionero junto a sus hermanos por Ramiro II, siendo cegado y encerrado en el Monasterio de Ruiforco, donde moriría unos años más tarde. No se le conoce ni matrimonio ni descendencia
  3. Curiosamente, en la biografía de esta reina se dice que a Oneca la casó con Alfonso IV de León y luego con Abdallah, emir de Córdoba.
  4. Conde que tal vez podría haber sido el mismo Fernán González, cuyas cartas llevan desde primeros de ese año el nombre del rey Ramiro, indicio de que defendía su causa de momento a pesar de ser cuñado de Alfonso, y a pesar de su sublevación posterior.

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